Cómo crear una app de control horario sin programar
Para crear una app de control horario sin programar, describe quién registra las horas, contra qué proyecto o cliente se imputan y qué informe necesitas al final del mes. Un constructor con IA genera la aplicación funcionando, y conectándole una base de datos los registros quedan guardados y consultables por todo el equipo.
El motivo por el que casi nadie usa la herramienta que ya tiene contratada es siempre el mismo: registrar una hora cuesta más clics de los que la tarea merece. Cualquier decisión de diseño en esta aplicación se juzga por ahí, no por la cantidad de informes que sabe generar.
¿Qué tiene que hacer una app de control horario?
El núcleo es pequeño y conviene no salirse de él en la primera versión. Cuatro capacidades cubren el noventa por ciento del uso real en un equipo pequeño o en un profesional independiente.
- Registrar un tramo con dos toques. Empezar y parar, o escribir "3 h" y elegir proyecto. Si hacen falta cinco campos obligatorios, nadie registra nada el viernes.
- Imputar a un proyecto o cliente. Sin esa dimensión, las horas no sirven para facturar ni para saber qué trabajo os come el mes.
- Corregir a posteriori. La mitad de los registros se apuntan al día siguiente. Una app que no deja editar la fecha se abandona en una semana.
- Sacar un total por periodo y por proyecto. Es la pantalla que justifica todo lo demás, y la que se mira cuando toca facturar.
Lo que puede esperar: aprobaciones por responsable, tarifas por persona, presupuestos con alerta y exportación a contabilidad. Todo eso se añade después con ediciones, cuando el registro diario ya sea un hábito.
¿Cronómetro o registro manual?
Es la primera decisión de producto y determina cómo se usará. La tabla compara los dos modelos con lo que cada uno gana y pierde en la práctica.
| Cronómetro en vivo | Registro manual por tramos | |
|---|---|---|
| Cómo se usa | Botón de empezar y parar durante el trabajo | Se apuntan horas al final del día o de la semana |
| Precisión | Alta si se recuerda pararlo | Aproximada, redondeada a cuartos de hora |
| Fallo típico | Cronómetros olvidados toda la noche | Semanas rellenadas de memoria el viernes |
| A quién le encaja | Trabajo por sesiones largas y facturable por hora | Equipos con muchas tareas cortas y cambios de contexto |
| Coste de construcción | 6 créditos una pantalla, 12 con panel de tres | 6 créditos una pantalla, 12 con panel de tres |
La opción sensata para la mayoría es construir las dos y dejar que cada persona use la que le sirva. En una misma pantalla caben el botón de cronómetro y el formulario de tramo manual, y no encarece la construcción.
¿Qué escribir en el prompt?
Nombra tus proyectos y tus roles dentro del prompt. Son los datos que definen la estructura de la base de datos, y cambiarlos después cuesta más que escribirlos ahora.
Crea una aplicación de control horario para [equipo o
profesional].
Pantallas: Registro, Historial, Informes.
Registro: botón grande de empezar y parar con cronómetro
visible, selector de proyecto y campo de descripción.
Debajo, formulario para añadir un tramo manual con fecha,
hora de inicio, hora de fin y proyecto.
Historial: lista de registros del mes agrupados por día,
con total diario y opción de editar o borrar cada línea.
Informes: total de horas por proyecto y por persona en un
rango de fechas, con gráfica de barras y botón de
exportar a CSV.
Proyectos: [lista de proyectos o clientes].
Estilo: sobrio, tipografía de datos, tabla legible, pensado
para escritorio y para móvil.
La exportación a CSV parece un detalle y es la línea que hace útil la aplicación el día que alguien pida las horas en otro formato. Sin ella acabas copiando registros a mano, que es justo el trabajo que querías eliminar.
¿Dónde se guardan las horas y quién las ve?
Una aplicación de control horario sin base de datos no existe: los registros tienen que sobrevivir al cierre del navegador y ser los mismos para todo el equipo. Con Supabase conectado al proyecto tienes tanto el almacenamiento como el inicio de sesión, que aquí no es opcional.
El acceso hay que pensarlo desde el principio, porque las horas son datos sensibles dentro de un equipo. Lo normal es que cada persona vea sus registros y que quien coordina vea los totales. Ese reparto se pide como parte de la construcción y se ajusta con ediciones, y conviene probarlo con dos cuentas distintas antes de dar por bueno el resultado.
Cómo se conecta la base de datos y el inicio de sesión está explicado en la guía sobre usar Supabase en un proyecto, y el bucle general de construir aplicaciones, en la de crear una app sin programar.
¿Cómo se pasa de las horas a la factura?
Hay dos niveles. El primero es exportar el total por cliente y por periodo y facturarlo con tu sistema de siempre, que es lo que hace la mayoría y funciona sin añadir nada.
El segundo es cobrar desde la propia aplicación conectando Stripe, útil si trabajas con anticipos o con bolsas de horas prepagadas. Comprueba antes que Stripe opere en tu país, porque es el conector de pagos disponible, y ten en cuenta que la factura formal, con sus requisitos fiscales, la sigue emitiendo tu software de facturación.
Un consejo que sale gratis: guarda en cada registro la descripción de la tarea, no solo el proyecto. Cuando un cliente pregunte por qué la factura sube este mes, esa columna es la respuesta y evita una conversación incómoda.
¿Cuánto cuesta construirla y ajustarla?
Una pantalla única de registro es una construcción rápida de 6 créditos. La versión con registro, historial e informes es una plataforma: 12 créditos por las tres primeras pantallas y 3 créditos por cada una adicional. Cada edición cuesta 3 créditos, y el modo Hi-Fi cuesta el doble: 12 la construcción y 6 la edición.
El plan gratuito da 5 créditos para entrar y ver la herramienta por dentro, Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos y Business son 99 dólares al mes. Cada construcción se ejecuta en un entorno aislado antes de llegarte, y la que no abre no se entrega, lo que en una app que el equipo usa a diario evita la mañana entera perdida por un despliegue roto.
Sobre los tiempos, sin adornos: una pantalla suele estar lista en torno a un minuto y una aplicación de varias pantallas tarda algunos minutos. Ajustarla al flujo real de tu equipo lleva más que eso, porque son varias pasadas de uso y edición.
¿Qué exige la ley y qué no cubre la herramienta?
Aquí están los límites, y el primero es legal más que técnico.
El registro de jornada de empleados está regulado en muchos países. Suele haber requisitos formales sobre qué se registra, cuánto tiempo se conserva y cómo se entrega a una inspección. Antes de sustituir un sistema oficial por una aplicación propia, revisa la normativa de tu país con quien lleve las nóminas. Construir la herramienta es fácil; cumplir es otra cosa.
Los productos dedicados hacen cosas que esta aplicación no traerá de serie. Aplicaciones móviles nativas con recordatorios, captura automática por actividad del ordenador, integración con la nómina y certificaciones de cumplimiento. Si necesitas eso, cómpralo.
La lógica muy específica se afina con ediciones. Cálculo de horas extra por convenio, turnos partidos, festivos por comunidad o tarifas escalonadas se pueden construir, pero llegan con varias ediciones sucesivas y revisando resultados con casos reales, no con un solo prompt.
Donde este camino gana es en el caso intermedio: un equipo pequeño o un profesional independiente que necesita registro por proyecto adaptado a su forma de trabajar, sin pagar por asiento y sin doblar el proceso a lo que impone otra herramienta. Si además llevas el seguimiento de tareas, la guía de una app de tareas monta la pieza vecina. El primer prompt se escribe en zugo.dev.