Cómo crear la web de una clínica veterinaria sin código
La web de una clínica veterinaria empieza con una descripción: dónde estáis, qué servicios dais, cuál es el horario y qué hace alguien cuando su perro se pone malo un domingo. Zugo construye el sitio a partir de ese texto, lo arranca en un sandbox para comprobar que abre y lo publica. Una construcción simple tarda alrededor de un minuto.
El visitante típico llega asustado y con prisa. No está comparando clínicas con calma: quiere saber si le atendéis hoy, cuánto cuesta la consulta y cómo llegar. Ese es el orden real de sus preguntas.
¿Qué tiene que responder la web de una clínica veterinaria?
Cinco cosas, y rápido: qué animales tratáis, qué horario tenéis, qué pasa fuera de ese horario, cuánto cuesta una consulta y cómo se pide cita. Una web que resuelve eso en la primera pantalla funciona. Una que abre con la historia de la clínica pierde a quien tiene prisa.
La información de urgencias es la parte más consultada y la peor tratada en el sector. Debe estar arriba, con el teléfono en un enlace que se marque con un toque desde el móvil, y con una frase clara sobre qué hacer si la clínica está cerrada. Si derivas a un hospital de guardia, dilo con nombre y dirección.
El precio de la consulta es el segundo desbloqueo. Muchas clínicas lo esconden por miedo a parecer caras, y el efecto es el contrario: quien no ve un número llama a otra. Basta con el precio de la primera consulta y una nota de que las pruebas se presupuestan aparte.
La tercera pieza es la confianza. Las fotos reales del equipo y de la sala de espera, con los nombres de los veterinarios y su especialidad, hacen más por convertir que cualquier texto sobre vocación. La gente deja a su animal con personas, no con un logotipo.
¿Qué debe decir el prompt?
Nombra los servicios, el horario y la vía para pedir cita. Un prompt concreto te da una página que se retoca, no una que hay que reescribir entera.
Crea la web de [nombre], una clínica veterinaria en [zona].
Secciones:
1. Portada: nombre, una línea sobre qué animales tratamos,
teléfono en enlace de llamada, botón "Pedir cita" y
el horario de hoy.
2. Urgencias: qué hacer fuera de horario, teléfono de
guardia y a qué hospital derivamos.
3. Servicios: consulta general, vacunación, cirugía,
dental, análisis, radiología, con dos frases cada uno.
4. Precios: consulta, vacunas más frecuentes y revisión
anual, con nota de que las pruebas se presupuestan.
5. Equipo: foto, nombre, especialidad y años de ejercicio.
6. Cita: formulario con nombre, animal, motivo, teléfono
y franja horaria preferida.
7. Cómo llegar: dirección, mapa, aparcamiento y transporte.
Diseño: limpio, colores tranquilos, tipografía grande,
fotos reales de la clínica.
Las dos últimas palabras importan. Las fotos de banco de imágenes con un cachorro perfecto en un fondo blanco comunican lo contrario de una clínica de barrio de la que te puedes fiar. Enseña tu sala, tu quirófano y a tu gente.
¿Cómo se gestionan las citas, el historial y los pagos?
Una clínica tiene tres flujos distintos y no conviene construirlos todos la primera semana. El sitio puede resolver la entrada y dejar la gestión donde ya funciona.
| Qué necesitas | Qué se conecta | Cuándo construirlo |
|---|---|---|
| Solicitud de cita | Formulario a tu propio Supabase | Siempre, es la puerta de entrada |
| Aviso al equipo | Resend, correo a la clínica | Con la primera cita online |
| Pago de bonos o revisiones | Stripe, pago único | Ya los vendes en mostrador |
| Plan de salud mensual | Stripe, suscripciones | Tienes clientes recurrentes |
| Historia clínica y recetas | Tu software veterinario | Nunca en la web pública |
La última fila es la importante. La historia clínica, las vacunas registradas y las recetas son datos sensibles y son el trabajo de un programa veterinario, que además cumple requisitos legales que una web no cumple sola. La web enlaza a ese sistema, no lo sustituye.
Si todavía no tienes nada, empieza por un formulario de cita que guarde las solicitudes en tu propia base de Supabase y confírmalas por teléfono. Es poco vistoso y aguanta más de lo que parece. La guía de sitios con reservas entra en detalle en ese flujo, y la guía de consultas médicas trata el mismo problema con pacientes humanos.
¿Cuánto cuesta en créditos y en tiempo?
Una web con portada, urgencias, servicios, precios, equipo y formulario es una construcción normal de una página. Pasa a ser plataforma multipágina cuando servicios, equipo y blog tienen cada uno su propia página.
| Acción | Créditos |
|---|---|
| Edición por chat | 3 |
| Construcción de una página | 6 |
| Plataforma multipágina, primeras tres páginas | 12 |
| Cada página a partir de la tercera | 3 |
| Edición en modo Hi-Fi | 6 |
| Construcción en modo Hi-Fi | 12 |
El plan gratuito da 5 créditos: alcanzan para mirar y se quedan a uno de una construcción, que cuesta 6. Una web en marcha empieza en Pro, 25 dólares al mes con 200 créditos, y Business son 99 dólares al mes. El alojamiento del sitio publicado va incluido.
Una construcción simple tarda alrededor de un minuto y una plataforma de varias páginas tarda varios minutos. Cambiar el horario de verano después es una edición de 3 créditos, que es justo el número que decide si la web sigue siendo verdad en agosto.
¿Cómo se mantiene la web al día?
Esta es la pregunta de mantenimiento que decide si el sitio ayuda o estorba. Alguien que se presenta a las ocho y encuentra cerrado porque el horario cambió en marzo no vuelve a mirar la web, y tampoco te dice por qué.
Fija un momento de edición, una vez al mes, y cambia todo de golpe: festivos, vacaciones del equipo, precios revisados, nuevo veterinario, campañas de desparasitación. Una sesión cuesta menos atención que cinco interrupciones sueltas.
Pon una línea de "actualizado el" junto al horario. Es una frase y le dice a quien duda que el dato es real, que es exactamente la duda que hace que alguien llame en vez de presentarse.
Para los cambios de temporada, escríbelos en la página en lugar de borrar la sección. "Del 1 al 15 de agosto atendemos solo urgencias" evita quince llamadas iguales.
Antes de publicar, ábrela en un móvil de verdad y llama al número desde ahí. Es la comprobación que más fallos encuentra y la que casi todo el mundo se salta, porque un titular que cabe en un portátil se parte en cuatro líneas en un teléfono.
¿Dónde se para un constructor con IA en una clínica veterinaria?
Cuatro límites, dichos claros, porque el software veterinario es una categoría madura y fingir lo contrario te haría perder tiempo.
La historia clínica no se construye por prompt. Registro de vacunas, recetas, control de estupefacientes y facturación sanitaria tienen requisitos legales y de conservación de datos. Eso vive en un programa de gestión veterinaria, y la web se limita a enlazarlo.
La agenda con huecos reales es trabajo de una agenda. Un formulario recoge peticiones; mostrar disponibilidad en vivo, bloquear quirófano y avisar de cancelaciones es lógica de negocio muy concreta, y se llega a ella con ediciones sucesivas, no con un solo prompt.
Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo en un producto complejo. Si la clínica crece a varias sedes con acceso por empleado, eso ya es software. La exportación a GitHub le entrega a un programador el repositorio real, porque el proyecto es tuyo.
El tono con el que hablas de la muerte de un animal no se genera. La página de eutanasia y acompañamiento es la que más se lee en silencio y la que más se nota si suena a plantilla. Escríbela tú.
Dentro de esos límites tienes una web honesta que dice el horario, el precio y el teléfono de urgencias, publicada esta semana. Si además ofreces peluquería canina, la guía de peluquería para mascotas cubre esa parte del negocio.
Describe tu clínica en un párrafo en zugo.dev y mira la primera construcción.