Cómo crear la web de una bodega de vino sin código 2026
La web de una bodega sale de una descripción: dónde estáis, qué vinos hacéis, si se puede visitar y si vendéis directamente. Zugo construye el sitio a partir de ese texto, lo arranca en un sandbox para comprobar que abre y lo publica. Una construcción simple tarda alrededor de un minuto y una plataforma de varias páginas, varios.
Una bodega tiene dos negocios en la misma web y conviene no mezclarlos: el enoturismo, que vende visitas y catas, y la venta de vino, que tiene reglas propias y bastante papeleo. La estructura de la página debería reflejar esa diferencia.
¿Qué tiene que resolver la web de una bodega?
Cuatro cosas: contar de dónde viene el vino, mostrar el catálogo con datos reales, permitir reservar una visita y, si procede, vender. Cada una atrae a un visitante distinto y la portada debe dejar claro cuál es el camino de cada uno.
El relato de origen no es adorno en este sector, es información de compra. Zona, altitud, tipo de suelo, variedades, edad de las viñas y quién elabora. Quien compra vino directamente a bodega compra precisamente eso, y una página que solo dice "pasión por la tierra" no le está diciendo nada.
La ficha de cada vino necesita datos, no adjetivos. Añada, variedades y porcentajes, crianza, grado, producción y precio. Las notas de cata sirven, pero después de los datos. Una ficha completa reduce las preguntas por teléfono y ayuda a que la referencia aparezca en las búsquedas de gente que ya sabe lo que busca.
Las visitas son el producto con mejor margen para muchas bodegas pequeñas y suelen estar escondidas en la tercera pantalla. Precio, duración, qué se cata, idiomas disponibles y si es apta para niños. Con esos cinco datos alguien reserva; sin ellos, escribe un correo y a lo mejor no.
¿Qué debe decir el prompt?
Nombra la zona, las referencias y si vendes online. Cuanto más concreto sea el encargo, menos hay que reescribir.
Crea la web de [nombre], una bodega en [zona / denominación].
Secciones:
1. Portada: nombre, zona, una línea sobre el estilo de
nuestros vinos, botón "Reservar visita".
2. La bodega: historia breve, viñedo, suelos, altitud,
quién elabora, fotos reales.
3. Vinos: ficha por referencia con añada, variedades,
crianza, grado, producción y precio.
4. Visitas y catas: tipos, duración, precio por persona,
idiomas, horarios y formulario de reserva.
5. Dónde comprar: tienda propia, distribuidores y
restaurantes donde estamos.
6. Cómo llegar: dirección, mapa, aparcamiento de autobús.
7. Contacto para hostelería y distribución, separado
del contacto de particulares.
Añade aviso de verificación de edad al entrar.
Diseño: sobrio, fotografía grande, tipografía clásica,
mucho espacio.
La última instrucción no es opcional en la práctica. La verificación de edad es un requisito habitual en las webs de bebidas alcohólicas y conviene ponerla desde la primera versión, no cuando alguien te lo recuerde.
¿Se puede vender vino desde la web?
Técnicamente sí, y ahí es donde empieza la parte que no depende del constructor. Zugo conecta Stripe para cobrar, y el resto de la venta de alcohol es regulación, logística y fiscalidad, que son tuyas.
| Qué quieres hacer | Qué se conecta | Qué queda fuera del constructor |
|---|---|---|
| Reservar visita | Formulario a Supabase, aviso con Resend | Confirmar el aforo real |
| Cobrar la visita | Stripe, pago único | Política de cancelación |
| Vender botellas | Stripe, pago único | Impuestos, licencias y edad del comprador |
| Club de vino mensual | Stripe, suscripciones | Bajas, pausas y envíos fallidos |
| Vender a hostelería | Formulario con precios reservados | Contratos y condiciones de pago |
La tercera fila es la que decide si te compensa. Vender alcohol a particulares en otro país o incluso en otra región implica impuestos especiales, requisitos de transporte y verificación de edad en la entrega. Comprueba eso antes de montar la tienda, no después de la primera venta.
Para muchas bodegas pequeñas la respuesta razonable es vender solo dentro de su propio territorio y dejar el resto a los distribuidores, con la web haciendo de escaparate. La guía de tiendas online cubre la mecánica del catálogo y el carrito cuando decidas dar el paso.
¿Cuánto cuesta en créditos y en tiempo?
Una portada con historia, vinos, visitas y contacto es una construcción normal. Pasa a ser plataforma multipágina cuando cada vino y cada tipo de visita tienen su propia página, que es lo habitual a partir de seis u ocho referencias.
| Acción | Créditos |
|---|---|
| Edición por chat | 3 |
| Construcción de una página | 6 |
| Plataforma multipágina, primeras tres páginas | 12 |
| Cada página a partir de la tercera | 3 |
| Edición en modo Hi-Fi | 6 |
| Construcción en modo Hi-Fi | 12 |
El plan gratuito da 5 créditos: sirven para mirar y se quedan a uno de una construcción, que cuesta 6. Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos y Business, 99 dólares al mes. El alojamiento del sitio publicado va incluido.
Una construcción simple tarda alrededor de un minuto y una plataforma de varias páginas tarda varios minutos. Publicar la añada nueva después es una edición de 3 créditos, y esa es la operación que vas a repetir cada año.
¿Cómo se mantiene el catálogo al día?
Con un calendario atado a la campaña, no a las ganas. En una bodega los cambios llegan en bloque: añada nueva, agotado de una referencia, horarios de vendimia, cierre de agosto.
Cuando una referencia se agota, no borres la ficha. Márcala como agotada y di cuándo vuelve. La página sigue trabajando en los buscadores, y quien la encuentre sabrá que existe en vez de pensar que dejasteis de hacerla.
Pon la fecha de la última actualización junto a los horarios de visita. Es una línea y resuelve la duda que hace que la gente llame para confirmar si abrís el sábado.
Si organizáis eventos de temporada, escríbelos en la página con fecha y plazas. Las catas verticales y las vendimias abiertas se llenan por la web mucho antes que por teléfono cuando la información está completa.
Conviene además abrir la web en un móvil antes de darla por buena. Buena parte de las reservas de enoturismo se hacen desde el coche o desde la terraza de un restaurante cercano, y una ficha que obliga a hacer zoom pierde la reserva de esa tarde.
¿Dónde se para un constructor con IA en una bodega?
Cuatro límites, dichos claros.
El cumplimiento normativo es tuyo. Etiquetado, denominación de origen, impuestos especiales, verificación de edad y publicidad de alcohol tienen reglas por país y por región. La herramienta pone el aviso; la conformidad la firmas tú.
El aforo real de las visitas es trabajo de una agenda. Un formulario recoge peticiones; mostrar plazas libres en vivo, cerrar grupos y gestionar cancelaciones es lógica muy concreta y se llega a ella con ediciones sucesivas, no con un prompt.
Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo en un producto complejo. Si conectas el stock con un ERP o vendes en varios países con fiscalidad distinta, eso ya es software. La exportación a GitHub le entrega a un programador el repositorio real, porque el proyecto es tuyo.
La fotografía del viñedo no se genera. Las imágenes de tu tierra, tu barrica y tu equipo son lo que diferencia una bodega de otra, y son la parte que ninguna herramienta puede escribir por ti.
Dentro de esos límites tienes una web que cuenta el origen, muestra las fichas con datos y llena las visitas del fin de semana. Si además tenéis un espacio de restauración, la guía de webs de restaurante cubre esa parte, y la guía de cervecerías trata el mismo negocio con otra bebida.
Describe tu bodega en un párrafo en zugo.dev y mira la primera construcción.