Cómo crear la web de una agencia sin escribir código
Describe la agencia con precisión, deja que la herramienta construya el sitio y dedica el tiempo a los casos de cliente, que es lo único que de verdad vende. Una web de agencia de cuatro o cinco páginas es una plataforma multipágina: se construye en varios minutos y se termina en un par de días de ediciones y redacción.
La dificultad aquí es peculiar. Una agencia vende criterio, y una web genérica demuestra exactamente lo contrario del criterio que dice tener. El sitio es la primera muestra de trabajo, se quiera o no.
¿Qué tiene que demostrar la web de una agencia?
Tres cosas, en este orden, y todo lo que no sirva a una de ellas sobra.
Que hacéis algo concreto. "Agencia de marketing digital 360" no significa nada. "Ayudamos a clínicas dentales a llenar la agenda con campañas de captación local" sí. Nombrar el nicho pierde consultas equivocadas, que es el objetivo.
Que ya lo habéis hecho antes. Casos con contexto, decisión y resultado. Sin cifras inventadas: si no puedes publicar el dato, publica la decisión y por qué la tomasteis.
Que trabajar con vosotros es previsible. Cómo empieza un proyecto, qué se entrega, en cuánto tiempo y qué se espera del cliente. La opacidad en el proceso es el motivo más frecuente de que una consulta no avance.
Lo que no hace falta demostrar es que sois creativos con la portada. Un sitio limpio, específico y honesto rinde más que un despliegue visual sin contenido, y además envejece mejor.
¿Qué páginas necesita y cuáles sobran?
La tabla separa lo imprescindible de lo aplazable. La mayoría de webs de agencia tienen el doble de páginas de las que necesitan y la mitad de los casos que deberían.
| Página | Qué trabajo hace | ¿Se puede aplazar? |
|---|---|---|
| Inicio | Dice a quién servís y qué prometéis en cinco segundos | No |
| Servicios | Convierte la promesa en algo comprable | No |
| Casos | Prueba que ya lo habéis hecho | No, es la página que vende |
| Contacto | Recoge la consulta con contexto suficiente | No |
| Equipo | Pone caras a un servicio basado en confianza | Normalmente conviene |
| Precios o rangos | Filtra presupuestos incompatibles antes de la llamada | Depende del posicionamiento |
| Blog | Visibilidad a largo plazo | Sí, hasta que lo demás funcione |
| Carreras | Solo cuando estáis contratando de verdad | Sí |
Cuatro páginas obligatorias más equipo son cinco: una plataforma multipágina cuesta 12 créditos por las tres primeras páginas más 3 por cada una de las siguientes, o sea 18 antes de retocar. Hacer esa cuenta antes evita añadir un blog que nadie va a escribir.
¿Cómo se escribe un caso de cliente que funcione?
Con una estructura fija de cuatro partes, repetida en todos los casos. La repetición es una virtud aquí: permite comparar y demuestra que hay método.
Empieza por la situación: quién era el cliente, qué tamaño tenía y qué problema traía. Sigue por la decisión: qué hicisteis y, sobre todo, qué descartasteis y por qué. Esa parte es la que revela criterio y la que ninguna agencia copia bien.
Después el resultado, con el dato que puedas publicar. Si el cliente no autoriza cifras, dilo: "por acuerdo de confidencialidad no publicamos las cifras" es más creíble que un porcentaje redondo sin fuente. Cierra con una frase del cliente, con nombre y cargo, o sin frase.
Tres casos bien escritos superan a doce logotipos. Y si aún no tenéis casos, escribid el proceso con el detalle suficiente para que se note que existe, que es lo mismo que hace una web sin galería de fotos: enseñar el método en lugar del resultado.
¿Qué debe decir el prompt?
Nombra el nicho, los servicios, las páginas y lo que no quieres ver. La última parte es la que separa un borrador utilizable de uno que hay que rehacer.
Crea la web de una agencia que ayuda a clínicas dentales privadas
a llenar agenda con captación local.
Páginas:
1. Inicio: a quién servimos y qué prometemos en una frase, tres
servicios, dos casos con enlace, una sola llamada a la acción.
2. Servicios: tres servicios con qué incluye, qué no incluye y
para quién NO es.
3. Casos: tres casos con situación, decisión, resultado y cita.
4. Equipo: cuatro personas con foto, nombre y qué hace cada una.
5. Contacto: formulario con nombre, clínica, ciudad, presupuesto
aproximado y qué necesita.
Tono: directo y específico. Sin cifras que yo no te dé, sin fotos
de archivo, sin frases de "socio estratégico" ni "soluciones 360".
Esa última línea es la más rentable del prompt. Sin prohibiciones explícitas aparece el vocabulario de agencia genérica, y ese vocabulario es justo lo que hace que tantas webs hechas con IA se parezcan entre sí.
¿Cuánto cuesta y cuánto tiempo lleva?
El precio va por acción. Una plataforma multipágina cuesta 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional; cualquier cambio posterior cuesta 3; una página suelta cuesta 6. En modo Hi-Fi, la construcción vale 12 y la edición 6.
El plan gratuito trae 5 créditos, Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos y Business cuesta $99 al mes. Con 200 créditos salen 66 ediciones si solo gastas en eso, suficiente para varias agencias de cliente además de la tuya. Los ejemplos completos están en cuánto cuesta una web hecha con IA.
El tiempo no se reparte donde la gente cree. La construcción lleva varios minutos; escribir tres casos de cliente decentes lleva una tarde entera y es la parte que decide el resultado. Conviene planificarlo así desde el principio.
¿Qué revisar antes de enseñárselo a un cliente?
Empieza por el móvil, porque ahí se abre la mayoría de los enlaces que mandáis por mensaje.
Envía tu propio formulario de contacto y comprueba que llega, cosa que se resuelve conectando Resend. Si además quieres que las consultas queden guardadas y no solo enviadas, Supabase pone una base de datos detrás del formulario y convierte la web en la entrada de vuestro proceso comercial.
Lee la página de servicios en voz alta y borra cada frase que podría estar en la web de un competidor sin cambiar una palabra. Suele afectar a la mitad del texto. Comprueba que cada caso tiene un dato o una decisión concreta y que ninguna cifra publicada sea inventada.
Cada construcción se arranca en un entorno de pruebas antes de entregarse, y una que no abre se reporta como fallo en lugar de entregarse. Eso reduce el riesgo de publicar una web muerta, no lo elimina, y no verifica ningún dato que hayáis escrito vosotros.
¿Dónde están los límites honestos?
No sustituye vuestro posicionamiento. Si no tenéis claro a quién servís y por qué os eligen, ninguna herramienta lo va a deducir. Ese trabajo decide si la web funciona.
No es un sistema de marca completo. Un lenguaje visual propio con sus reglas sigue siendo trabajo de dirección de arte. Lo que sí obtenéis es un sitio coherente y limpio muy rápido.
La lógica específica llega con ediciones. Un configurador de presupuesto o un alta de cliente con pasos condicionales se consiguen en varias pasadas cortas, no en un prompt.
Un producto complejo necesita equipo. Zugo no reemplaza a un equipo de desarrollo cuando el proyecto pasa de web a aplicación. Cuando ocurre, el código se exporta a GitHub y el repositorio es vuestro, que es lo que hace posible el relevo.
Para una agencia que necesita un sitio específico y creíble esta semana, nada de eso estorba. Si vuestro trabajo se parece más al asesoramiento regulado, el mismo método con otras páginas está en cómo crear la web de una asesoría contable. Escribid la frase que dice a quién servís y mirad qué borrador sale en zugo.dev.