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¿Cuánto cuesta una web hecha con IA? Precios reales 2026

Se paga por acción, no por página. En Zugo una construcción cuesta 6 créditos, una edición 3, y una plataforma multipágina 12 por las tres primeras páginas más 3 por cada página adicional. El plan gratuito trae 5 créditos, Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos y Business cuesta $99 al mes.

Con esos números se puede calcular un proyecto antes de empezarlo, que es lo que casi nunca permite un presupuesto de desarrollo. Debajo está la aritmética, los gastos que quedan fuera y la comparación honesta con las alternativas.

¿Qué significa exactamente pagar por acción?

Que el contador baja cuando pides algo concreto, no cuando abres la herramienta ni cuando el sitio recibe visitas. Cada acción tiene un precio fijo y conocido de antemano.

Acción Créditos
Construcción de una página o un proyecto simple 6
Edición de un proyecto existente 3
Plataforma multipágina, primeras tres páginas 12
Cada página adicional de la plataforma 3
Construcción en modo Hi-Fi 12
Edición en modo Hi-Fi 6

Dos consecuencias prácticas salen de esta tabla. La primera es que agrupar cambios sale a cuenta: cuatro correcciones pedidas juntas son una sola edición. La segunda es que probar variantes es barato, porque una segunda versión de una landing es otra construcción y nada más.

El modo Hi-Fi vale el doble porque produce más detalle. No es una mejora automática de todo: tiene sentido cuando el acabado visual es el argumento de venta, y es gasto tirado cuando lo que estás probando es la estructura.

¿Qué compra cada plan?

Tres planes, y la diferencia entre ellos es el volumen de créditos, no una lista de funciones bloqueadas.

Plan Precio Créditos
Free $0 5
Pro $25 al mes 200
Business $99 al mes Volumen para uso intensivo

El plan gratuito trae 5 créditos y una construcción cuesta 6, así que conviene decirlo sin rodeos: con el plan gratuito no se completa una construcción. Sirve para entrar, mirar y entender la herramienta antes de pagar.

Pro es el plan que encaja con un proyecto real. Con 200 créditos salen 33 construcciones si solo construyes, 66 ediciones si solo editas, o 16 plataformas multipágina de tres páginas. En la práctica se mezclan las tres cosas, y la cuenta que más se parece a la realidad es una construcción más un puñado de ediciones por proyecto.

¿Cuánto sale un proyecto concreto?

Tres ejemplos con la aritmética a la vista. Ninguno incluye el tiempo, que se trata más abajo.

Una landing terminada. Construcción 6, más cuatro rondas de ediciones a 3 cada una: 18 créditos. Con Pro entran varias landings al mes sin acercarse al límite.

Una web de servicios de cinco páginas. Plataforma multipágina 12 por las tres primeras páginas, más 3 por cada una de las dos siguientes: 18 créditos antes de retocar. Con seis rondas de ediciones, 36.

Una tienda pequeña con cobros. Plataforma multipágina para catálogo, ficha, carrito y cuenta, más las ediciones de ajuste tras probar la compra. El grueso del trabajo no está en los créditos sino en probar el pago, y eso está detallado en si un creador con IA sirve para una tienda online.

La lectura general es que el coste de construir es pequeño y previsible, y que el gasto real de un proyecto está en las decisiones que tomas mientras lo ajustas.

Hay un cuarto ejemplo que conviene mencionar porque cambia la comparación: rehacer algo desde cero. Cuando una página no funciona, construir una segunda versión completa cuesta lo mismo que la primera, así que descartar y volver a empezar es una opción real y no una derrota. Con un presupuesto de desarrollo clásico esa opción sencillamente no existe.

¿Qué gastos quedan fuera de los créditos?

Cuatro, y ninguno es de la herramienta. Ignorarlos es lo que hace que un presupuesto se quede corto.

El dominio. Se paga al registrador, cada año. Un proyecto publicado vive en una dirección del tipo tunombre.zugo.run y puedes conectar tu dominio propio, pero el dominio lo compras tú.

Las comisiones de pago. Si cobras con Stripe, Stripe cobra su parte de cada transacción según sus tarifas. Es un coste del negocio, no de la web.

Los servicios conectados. Supabase para base de datos, acceso y archivos, Resend para el correo, Vercel si despliegas en tu propia cuenta. Cada uno tiene su propio plan gratuito y sus propios límites.

Tu tiempo. Es el gasto mayor y el que nunca aparece en ninguna tabla. La construcción tarda alrededor de un minuto en algo simple y varios minutos en una plataforma, pero el proyecto se termina en horas de decisiones. El reparto real está en cuánto tarda la IA en crear una web.

¿Cómo se compara con las alternativas?

Con honestidad, porque cada opción gana en algo distinto y ninguna gana en todo.

Una agencia cobra bastante más y entrega bastante más: estrategia, diseño a medida, redacción profesional y alguien responsable del resultado. Si el sitio tiene que sostener una marca, ese trabajo vale lo que cuesta.

Un profesional independiente sale más barato que una agencia y aporta criterio humano, que es justo lo que una herramienta no tiene. La contrapartida es la disponibilidad y los tiempos de ida y vuelta.

Un constructor visual clásico tiene una cuota mensual predecible y años de plantillas y extensiones detrás. Su punto fuerte es el ecosistema; el punto débil, que el trabajo de montar sigue siendo tuyo, hora a hora.

Un creador con IA gana en velocidad de primer borrador y en coste de iterar. Pierde en criterio propio y en todo lo que exige entender un negocio concreto. La comparación es más útil por proyecto que por mes.

¿Qué se recibe realmente por ese precio?

Un proyecto que te pertenece, publicable en una dirección propia, con integraciones habituales disponibles y el código exportable a un repositorio de GitHub bajo tu cuenta. Esto último es lo que impide que el precio sea un alquiler encubierto.

Antes de entregarse, cada construcción se arranca en un entorno de pruebas, y una que no llega a abrirse se reporta como fallo en vez de entregarse. Eso reduce el riesgo de pagar por una página muerta sin eliminarlo, y no dice nada sobre si el contenido es correcto.

Guardar una copia propia es gratis y sensato, sobre todo antes de una tanda de cambios grande. El procedimiento está en cómo hacer copia de seguridad de un proyecto.

¿Dónde está el límite honesto del precio bajo?

Un producto complejo sigue necesitando un equipo. Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo cuando el proyecto se convierte en software serio, y ningún precio por acción cambia eso.

La lógica de negocio muy específica se paga en ediciones. Se alcanza en varias pasadas cortas, no en un prompt perfecto, y esas pasadas cuentan.

El criterio no está incluido. El precio compra construcciones, no posicionamiento, ni estrategia de contenido, ni una decisión sobre a quién te diriges.

Los juegos son 2D y viven en el navegador. Barato y real, pero con un alcance definido.

Para un negocio pequeño que necesita un sitio creíble esta semana, la cuenta sale sola. Calcula tu propio proyecto con la tabla de arriba y compruébalo construyendo algo pequeño en zugo.dev.

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