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Cómo publicar lo que has creado con IA, paso a paso

Pulsas publicar. En Zugo el proyecto pasa a vivir en una dirección pública terminada en zugo.run, y ese enlace funciona para cualquiera al que se lo mandes, en cualquier dispositivo y sin cuenta. El dominio propio es el paso siguiente, no un requisito previo, y está en los planes de pago.

El botón es la parte fácil. Lo que decide si la publicación sale bien son los veinte minutos anteriores y las dos decisiones posteriores, así que aquí está la secuencia entera y no solo el clic.

¿Qué hace exactamente publicar?

Coge la versión que hay ahora mismo en el proyecto y la sirve en una dirección pública. Antes de ese momento la construcción existe como algo que tú puedes ver; después, existe como una dirección que otros pueden abrir.

Cada construcción de Zugo se arranca en un sandbox antes de llegarte, y una que no abre se reporta como fallo en vez de entregarse. Eso reduce el riesgo de publicar una página en blanco. No lo elimina, y no dice nada sobre si tus precios son correctos o tu teléfono está bien escrito.

Publicar también es reversible en el sentido que importa: el proyecto sigue siendo editable. Una edición cuesta 3 créditos y volver a publicar deja la versión nueva en la misma dirección, lo que significa que la estrategia correcta es publicar pronto y corregir en público, no pulir en privado durante una semana.

Lo que publicar no hace es traer gente. La dirección es un destino, no una ruta, y las primeras visitas siempre vienen de donde tú pongas el enlace. Esa parte tiene su propia respuesta en la guía de primeras visitas.

¿Qué hay que revisar antes de pulsarlo?

Seis cosas, y todas se comprueban más rápido de lo que se arreglan cuando alguien ya lo ha visto.

Comprobación Por qué importa Cuánto tarda
Abrirlo en un móvil de verdad La mayoría de las primeras visitas son móviles 2 minutos
Leer los titulares en voz alta El texto generado suena bien antes de ser exacto 5 minutos
Pulsar todos los enlaces y botones Un enlace muerto es el fallo más común al lanzar 3 minutos
Confirmar los datos de contacto Un correo mal escrito pierde consultas reales 1 minuto
Comprobar que puedes usar las imágenes Los derechos son tuyos, no del constructor 5 minutos
Decidir la única acción del visitante Una página con tres llamadas iguales no tiene ninguna 5 minutos

Veinte minutos en total, y cazan casi todo lo vergonzoso. La comprobación en el móvil es la que más gente se salta y la que más encuentra, porque un titular que cabe en un portátil se parte en cuatro líneas en un teléfono.

La revisión del texto merece énfasis aparte. Lo que escribe una IA es fluido por defecto y concreto solo si insistes, así que léelo como lo leería un desconocido y borra toda frase que podría describir a cualquier negocio de tu sector.

¿Cómo se pone en un dominio propio?

Compras un dominio o usas uno que ya tengas, apuntas un registro de DNS al proyecto y lo confirmas en Zugo. La propagación depende del calendario de tu proveedor, que suele ser de minutos y a veces de horas, y ningún constructor controla ese reloj.

Los dominios propios están en los planes de pago. Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos y Business son 99 dólares al mes, mientras que el plan gratuito publica igualmente en la dirección zugo.run. La secuencia honesta es: publica gratis, decide que el proyecto es real y después conecta el dominio.

Hazlo antes de empezar a compartir el enlace a lo grande, no después. Cada enlace que publicas en la dirección temporal es un enlace que tendrás que redirigir más adelante, y cambiar de dirección cuando la gente ya la ha guardado es trabajo evitable. El paso a paso está en la guía del dominio propio.

Una nota práctica sobre el correo. Un dominio usado para una web y un dominio usado para enviar correo necesitan registros distintos, y configurar uno no configura el otro. Si el proyecto manda correos con Resend, esa es una configuración aparte sobre el mismo dominio.

¿Qué se conecta después de publicar?

Solo lo que el proyecto necesite de verdad, y de uno en uno. Cada conector es un paso de configuración, no una reconstrucción, y la primera vez siempre lleva más tiempo del esperado: cuenta unos quince minutos por cada uno.

Supabase se ocupa de la base de datos, el inicio de sesión y los archivos, y vive en tu propia cuenta de Supabase. Stripe cobra pagos y suscripciones, en tu cuenta de Stripe. Resend manda correo. Google Analytics informa del tráfico. Vercel despliega en tu propia cuenta de alojamiento, y GitHub exporta el código a un repositorio tuyo.

El orden que menos tiempo pierde es publicar en la dirección gratuita, comprobarlo en un móvil, conectar el dominio y solo entonces enchufar servicios. Al revés acabas depurando registros de DNS mientras todavía estás decidiendo qué debería decir la página.

Fíjate en lo que implica esa lista sobre la propiedad. Los datos, los cobros y el código están en cuentas que tú controlas, así que publicar a través de un constructor no mete las partes importantes de tu proyecto dentro de él.

¿Publicar un juego es distinto?

Mecánicamente, poco. Un juego 2D de navegador se publica en el mismo tipo de dirección y se abre en el navegador como cualquier otra cosa, que es el camino más corto entre una idea y un enlace que puedes mandar.

La diferencia está en las pruebas. Una web está bien cuando se lee correctamente; un juego está bien cuando se siente correcto, y eso solo se sabe jugando. La altura del salto, la frecuencia de aparición de enemigos y la dificultad son números que no se juzgan mirando, así que cuenta con una ronda de ediciones después de la primera partida.

El táctil es lo otro que hay que verificar a propósito. Unos controles de teclado que funcionan en un portátil no hacen nada en un teléfono, así que dilo en el prompt y compruébalo en un móvil real, no en una ventana estrecha.

El límite honesto: los juegos construidos así son 2D y corren en el navegador. Eso cubre mucho, incluidos los formatos de arcade que la mayoría de la gente quiere, y no cubre 3D ni compilaciones nativas para tiendas sin un paso adicional de empaquetado.

¿Qué no resuelve publicar?

Tres cosas, y esperarlas de un botón es el origen habitual de la decepción.

El tráfico. Una web publicada no tiene público hasta que se lo das. Publicar es el principio de la distribución, no el final.

El posicionamiento. Estar en vivo te hace indexable, no relevante. Indexarse lleva tiempo y posicionarse lleva contenido y enlaces, en cualquier plataforma.

Los permisos del negocio. Cobrar exige una cuenta de Stripe en regla, y cualquier actividad regulada tiene su propio papeleo. Estar listo en software y estar listo comercialmente son dos estados distintos.

Lo que sí resuelve publicar es real y conviene nombrarlo: convierte una idea privada en un enlace público el mismo día, con un coste medido en créditos y no en semanas. Después empieza el bucle útil, que es enseñárselo a gente y arreglar lo que les confunde. Cómo se hacen esos arreglos está en la guía de edición posterior.

Construye algo pequeño, publícalo y mándaselo a diez personas esta tarde desde zugo.dev.

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