Constructor de apps con IA y dominio propio: guía 2026
Sí. Un proyecto construido en Zugo se publica primero en tu-slug.zugo.run y admite después la conexión de un dominio propio. El dominio lo compras y lo mantienes tú en el registrador que prefieras, y conectarlo no consume créditos: los créditos se gastan en generar y editar el proyecto, no en publicarlo.
Esa separación es la parte que más confusión genera, así que conviene desarrollarla antes de hablar de registros DNS. Hay dos cosas distintas en juego: dónde vive tu proyecto y con qué nombre lo encuentra la gente.
¿Qué tienes antes de conectar un dominio?
Un proyecto publicado y funcionando. Cuando terminas una construcción, Zugo la arranca en un entorno de pruebas para verificar que abre, y solo entonces te la entrega. Una construcción que no se abre no se entrega, así que el enlace que recibes no es una promesa: es una página que ya cargó.
Ese enlace vive en tu-slug.zugo.run y sirve perfectamente para lo que la mayoría necesita en la primera semana: enseñárselo a un socio, mandarlo a diez clientes, comprobar si la propuesta interesa antes de invertir más. Ninguna de esas cosas mejora por tener un dominio propio.
El dominio empieza a importar cuando el proyecto deja de ser una prueba. Una dirección propia es lo que permite poner el enlace en una tarjeta, en una factura o en un anuncio sin que parezca provisional, y es lo que hace que el proyecto siga siendo tuyo si algún día cambias de herramienta.
¿Qué hace falta para conectar un dominio propio?
Tres cosas, y solo la primera cuesta dinero fuera de la suscripción.
Primero, un dominio registrado a tu nombre. Se compra en cualquier registrador y se paga aparte: no forma parte de los planes de Zugo, igual que no forma parte de los de ningún constructor. Regístralo tú, con tu correo y tu tarjeta, aunque te lo gestione otra persona.
Segundo, acceso al panel DNS de ese dominio. Ahí es donde se crean los registros que apuntan el nombre hacia el sitio publicado. Si compraste el dominio a través de una agencia y no tienes esas credenciales, pídelas antes de empezar: es el motivo más frecuente de retraso.
Tercero, tiempo de propagación. Los cambios de DNS no se aplican en el instante en que pulsas guardar. Suelen tardar de unos minutos a unas horas en verse desde todas partes, y durante ese rato es normal que el dominio funcione para ti y todavía no para otra persona en otra red.
¿Sigue funcionando el enlace .zugo.run?
Sí, y merece la pena entender por qué eso es útil en lugar de un detalle molesto.
El subdominio tu-slug.zugo.run es la dirección técnica del proyecto publicado. El dominio propio es un nombre que apunta a esa misma cosa. Tener las dos vías te da una forma de distinguir un problema de DNS de un problema del proyecto: si zugo.run abre bien y tu dominio no, el fallo está en la configuración del nombre y no en la página.
Esa distinción ahorra horas. Cuando algo no carga, la primera pregunta útil no es "¿está roto el sitio?" sino "¿qué dirección exactamente falla?". Con dos direcciones que apuntan al mismo contenido, la respuesta se obtiene en treinta segundos.
Para el buscador conviene que solo una de las dos sea la versión canónica una vez que el proyecto es definitivo. Si el mismo contenido se indexa por dos direcciones, repartes señales entre ambas sin ganar nada.
¿Cuánto cuesta esto en créditos?
Conectar el dominio no gasta créditos. Los créditos son la moneda de la generación, y esta es la tabla completa.
| Acción en Zugo | Créditos |
|---|---|
| Construcción única: sitio, app o juego | 6 |
| Edición sobre un proyecto existente | 3 |
| Plataforma multipágina, primeras tres páginas | 12 |
| Cada página adicional | 3 |
| Construcción en modo Hi-Fi | 12 |
| Edición en modo Hi-Fi | 6 |
Publicar en tu-slug.zugo.run |
0 |
| Conectar un dominio propio | 0 |
El plan gratuito incluye 5 créditos, que es menos que una construcción completa de 6, así que sirve para conocer la herramienta más que para terminar un proyecto. Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos, que dan para unas 33 construcciones rápidas o 16 plataformas completas. Business cuesta $99 al mes.
El coste del dominio en sí lo pone el registrador y varía muchísimo según la extensión. Es un gasto anual pequeño comparado con la suscripción, y es el único de esta lista que sigue siendo tuyo aunque dejes de usar la herramienta.
¿Qué errores retrasan más la conexión?
Cuatro se repiten, y todos son de configuración y no del proyecto.
Registrar el dominio a nombre de otra persona. Es cómodo el primer día y caro el día que esa persona deja de responder. El titular del dominio controla la marca en internet, así que ponte tú.
Editar el DNS en el panel equivocado. Si el dominio está registrado en un sitio y los DNS delegados en otro, los registros que crees en el panel del registrador no tendrán efecto. Comprueba primero qué servidores de nombres están activos.
Dar por rota la conexión a los cinco minutos. La propagación tarda, y volver a cambiar los registros mientras propaga alarga el proceso en lugar de acortarlo. Configura, espera y comprueba desde otra red o desde datos móviles.
Conectar el dominio antes de que el contenido esté listo. El enlace .zugo.run existe precisamente para que puedas iterar sin que nadie vea las versiones intermedias en tu dirección definitiva.
¿Cómo encaja el dominio con las demás integraciones?
El dominio es una pieza de un conjunto corto y cerrado. Vale la pena verlo entero, porque ayuda a decidir qué conectar y en qué orden.
| Integración | De qué se ocupa |
|---|---|
| Dominio propio | La dirección permanente del proyecto |
| Supabase | Base de datos, acceso de usuarios y archivos |
| Stripe | Cobros y suscripciones |
| Resend | Correos que envía el proyecto |
| GitHub | Exportación del código fuente a tu repositorio |
| Vercel | Despliegue en tu propia cuenta de hosting |
| Google Analytics | Estadísticas de visitas en tu cuenta |
El orden que menos dolores de cabeza da es este: primero construyes y afinas el contenido con el enlace .zugo.run, después conectas el dominio y solo entonces enchufas analítica y cobros. Conectar Google Analytics antes de tener dirección definitiva significa medir tráfico que luego no podrás comparar.
Si el proyecto va a manejar usuarios y dinero, la combinación habitual es Supabase para el acceso, Stripe para el pago y Resend para el correo de confirmación. Ese trío se planifica junto, no de uno en uno según van apareciendo problemas.
¿Dónde están los límites honestos?
Tres, dichos sin rodeos.
El dominio no es tuyo por conectarlo, es tuyo por registrarlo. Un dominio conectado a Zugo pero registrado por otra persona sigue siendo de esa persona. Esta es la única parte de todo el proceso que no se arregla con una edición.
Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo en un producto complejo. Un dominio bien conectado no cambia eso: la lógica de negocio muy específica se afina con ediciones sucesivas, y en algún punto sale más barato exportar el código y continuar a mano.
La comprobación en entorno de pruebas confirma que el proyecto arranca. No comprueba tu DNS, ni tu certificado, ni si escribiste bien el nombre del subdominio. Esa parte vive en tu registrador y la revisas tú.
¿Qué hacer ahora?
Construye primero y compra el dominio después. Es el orden opuesto al que sigue casi todo el mundo, y es el que evita pagar un año de un nombre para un proyecto que cambió de idea en la segunda semana.
Cuando el contenido esté firme, registra el dominio a tu nombre, crea los registros DNS que te indique el panel y deja pasar unas horas antes de juzgar el resultado. Si quieres ver el flujo completo desde la primera descripción, cómo publicar tu proyecto cubre el paso a producción, cuánto cuesta una web hecha con IA sitúa el gasto del conjunto y cómo conectar la analítica explica qué medir después. Puedes empezar en zugo.dev con el plan gratuito y decidir el nombre cuando tengas algo que enseñar.