Cómo crear la web de una clínica sin código, paso a paso
La web de una consulta médica sin código se construye describiendo servicios, profesionales, horarios y cómo se pide cita. Zugo genera esas páginas a partir del texto y las publica en una dirección propia. Una web multipágina tarda varios minutos en construirse.
Aquí hay una advertencia que va antes de cualquier consejo: los datos de salud son la categoría más protegida que existe, y una web sanitaria mal planteada crea un problema legal antes que un problema de diseño. Esta guía separa lo que la web puede hacer de lo que necesita software clínico.
¿Qué necesita encontrar un paciente en treinta segundos?
Cinco datos, y ninguno es la historia de la clínica. Quien busca médico tiene un síntoma, una preocupación o una derivación, y quiere resolver una gestión, no leer sobre valores institucionales.
El primero es qué tratáis. Con nombres reconocibles, no con la nomenclatura del sector: "dolor de espalda" antes que "patología del raquis", y ambos si hace falta, pero en ese orden.
El segundo es quién atiende. Nombre, especialidad, número de colegiado y foto real. En sanidad, la confianza en la persona pesa más que la marca de la clínica, y una ficha completa por profesional hace más que cualquier bloque de valores.
El tercero es cómo pedir cita, visible sin bajar. El cuarto, dónde estáis y cómo llegar, con mapa y transporte. Y el quinto, si trabajáis con seguros o solo privado, porque esa pregunta llega en la primera llamada de casi todo el mundo.
¿Cómo se estructuran los servicios de la clínica?
Una página por servicio, con la misma ficha en todos. La comparación es lo que permite decidir, y una lista de treinta tratamientos sin desarrollar no permite comparar nada.
| Bloque de la ficha | Contenido | Error habitual |
|---|---|---|
| Para qué es | El problema en palabras del paciente | Empezar por la técnica |
| En qué consiste | Qué pasa durante la visita | Descripción vaga |
| Duración y número de sesiones | Tiempo real de compromiso | Omitirlo |
| Preparación previa | Ayuno, informes, acompañante | Se explica por teléfono |
| Precio o forma de cobro | Consulta, sesión, bono | "Consultar" sin más |
| Quién lo realiza | Profesional con nombre | "Nuestro equipo médico" |
El bloque de preparación previa es el que más llamadas ahorra y el que casi nadie escribe. Si el paciente tiene que venir en ayunas o traer un informe anterior, decirlo en la web evita visitas perdidas.
Sobre el precio, el sector suele callarlo y suele salir caro. Publicar el importe de la primera consulta, aunque el resto dependa del caso, filtra y evita la conversación incómoda en recepción.
¿Qué prompt genera la web de la consulta?
Describe estructura, servicios y flujo de cita. El estilo se ajusta luego, y cada edición cuesta 3 créditos.
Crea la web de una clínica de fisioterapia con tres
profesionales en Málaga.
Páginas:
1. Inicio: qué tratamos en cuatro bloques, botón "Pedir cita"
visible arriba, teléfono pulsable, dirección con mapa.
2. Tratamientos: una página por servicio (lesiones deportivas,
dolor de espalda, rehabilitación postoperatoria, suelo
pélvico) con para qué es, en qué consiste, duración,
número de sesiones, preparación y precio de la sesión.
3. Equipo: foto, nombre, número de colegiado, especialidad.
4. Pedir cita: formulario con nombre, teléfono, tratamiento
de interés, preferencia de horario y aviso de protección
de datos. Sin pedir detalles clínicos.
5. Contacto: dirección, mapa, horario, teléfono, seguros.
Tono claro y sobrio, sin promesas de curación.
"Sin pedir detalles clínicos" es la línea más importante del prompt. Un formulario que invita a describir síntomas convierte tu bandeja de correo en un archivo de datos de salud, con todas las obligaciones que eso implica y ninguna de las garantías.
¿Cómo se gestionan los datos de los pacientes?
Con la regla de pedir lo mínimo. La web sirve para concertar una visita, no para recoger historia clínica, y esa frontera resuelve la mayor parte del riesgo.
El formulario de cita necesita nombre, forma de contacto y motivo general. Nada más. La información clínica se recoge en consulta, en el sistema que uséis para ello, con el consentimiento correspondiente.
Toda web sanitaria necesita además tres textos que aportáis vosotros y revisa alguien con criterio legal: aviso legal con identificación del centro y su número de registro sanitario, política de privacidad con finalidad y plazo de conservación, y política de cookies si usáis analítica.
Si necesitáis un área privada donde el paciente vea sus citas o descargue un informe, eso ya es otra cosa: Supabase aporta inicio de sesión y almacenamiento, pero los permisos deben probarse con dos cuentas reales antes de meter un solo dato de un paciente. Y si el volumen es serio, la respuesta correcta suele ser software sanitario certificado, no una web hecha a medida.
¿Cuánto cuesta y cuánto tarda?
El precio va por acción. Una web de cinco páginas es una plataforma multipágina: 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional, es decir 18 créditos de partida. Si cada tratamiento tiene página propia, súmalos a 3 créditos cada uno.
Cada edición cuesta 3, y en una clínica se van sobre todo en redacción: ajustar cómo se describe cada tratamiento sin prometer resultados lleva varias rondas. Con veinte ediciones el total ronda los 90 créditos, holgadamente dentro de los 200 que trae Pro por 25 dólares al mes. El plan gratuito trae 5 créditos y Business cuesta 99 dólares al mes.
El modo Hi-Fi duplica el precio, con 12 créditos por construcción y 6 por edición. En una web sanitaria lo usaría solo en la portada. El resto gana con claridad y tamaño de letra generoso, no con efectos.
La generación es de varios minutos para una web multipágina. Antes de entregártela, el proyecto se arranca en un entorno aislado y una construcción que no abre se reporta como fallo en lugar de entregarse en blanco. Aun así, pide una cita de prueba tú mismo y comprueba que llega al buzón correcto.
¿Cómo encuentra un paciente la clínica?
Casi siempre por dos vías: el mapa y una búsqueda con síntoma más ciudad. La web trabaja en las dos, pero de forma distinta en cada una.
En el mapa, lo que decide es la ficha de negocio con fotos actuales, horario correcto y reseñas. La web es el sitio donde aterriza quien ya os ha visto allí, y su trabajo es confirmar que la consulta existe, que hay profesionales con nombre y que pedir cita es fácil.
En el buscador, lo que posiciona es tener una página por tratamiento en lugar de una lista. Una página que responde a "rehabilitación después de operación de rodilla" con duración, número de sesiones y precio compite mucho mejor que una portada que menciona veinte servicios de pasada.
Hay tres ajustes concretos que ayudan y cuestan una edición de 3 créditos cada uno: teléfono como texto pulsable y no como imagen, dirección completa en todas las páginas y horario real incluidos los cierres de agosto. Son detalles pequeños que resuelven llamadas y visitas perdidas.
¿Qué no debe hacer una web hecha con IA en sanidad?
Cuatro cosas, y las cuatro son importantes.
No es una agenda clínica. Un formulario de cita no es un sistema de citación con disponibilidad real, recordatorios y gestión de huecos. Puedes enlazar con el software que ya usáis, pero no lo sustituye.
No es historia clínica. Guardar diagnósticos, informes o imágenes exige un sistema pensado para ello, con las garantías y certificaciones que corresponden. La web no es ese sistema.
No redacta contenido médico fiable. Los textos los escribís y los firmáis vosotros. Un contenido de salud generado sin revisión profesional es un riesgo reputacional y legal, no un atajo.
Un producto complejo necesita equipo. Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo si el proyecto crece hacia un portal de paciente con datos clínicos. Si llegáis ahí, la exportación a GitHub os deja el código y el proyecto es vuestro.
Para una consulta que necesita una web clara, con tratamientos bien explicados y un formulario de cita que funcione, eso es exactamente suficiente. Si además queréis vender bonos o programas por suscripción, mirad cómo montar un sitio de membresía; si lo que necesitáis es una página para una campaña concreta, empezad por la guía de landing page. Con los textos revisados, describidlo en zugo.dev.