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Cómo crear la web de un profesor particular sin código

Para crear la web de un profesor particular sin código, describe qué asignaturas das, a qué niveles, si las clases son presenciales u online, cuánto cuestan y cómo se reserva la primera. Un constructor con IA levanta el sitio en torno a un minuto si es de una página, y lo publicas con tu propio dominio.

Una web de clases particulares compite con dos cosas a la vez: el boca a boca del barrio y los perfiles de las plataformas de anuncios. Solo gana si hace algo que ninguno de los dos hace, que es contar tu método con calma y filtrar a quien no encaja contigo.

¿Qué mira un padre o un alumno antes de escribirte?

Quien busca profesor está resolviendo una urgencia, casi siempre a mitad de trimestre y con un examen cerca. La decisión se toma en unos minutos y con muy poca información.

  • Asignatura y nivel exactos. "Matemáticas" no basta. Segundo de bachillerato, preparación de acceso a la universidad o refuerzo de primaria son cosas muy distintas y cada familia busca la suya.
  • Precio por hora y formato. Presencial, online o ambos, individual o en grupo reducido, y cuánto cuesta cada opción. Callarlo no aumenta las consultas, las llena de preguntas iniciales.
  • Quién eres y por qué sabes enseñar eso. Titulación, años dando clase y resultados que puedas contar sin exagerar.
  • Cómo se empieza. Un botón para pedir la primera clase, con tu disponibilidad orientativa. Las tardes son el momento decisivo y hay que verlo sin buscar.

Un detalle que cambia la conversión: escribe también a quién no atiendes. Decir que no das clases a menores de diez años o que no preparas oposiciones ahorra correos a todos y te posiciona como especialista.

¿Qué escribir en el prompt?

Las asignaturas, los niveles y los precios van escritos en el prompt. Es el contenido que la construcción no puede acertar sola y el que decide la estructura.

Crea la web de [nombre], profesor particular de
[asignaturas] para [niveles] en [ciudad], clases
presenciales y online.
Una sola página con anclas: Inicio, Clases, Método,
Precios, Sobre mí, Contacto.
Inicio: foto, una frase de qué enseño y a quién, botón
"Pedir primera clase" y tres puntos de por qué conmigo.
Clases: tarjetas por asignatura y nivel, con formato
(individual o grupo) y duración.
Método: cómo trabajo, materiales, seguimiento y deberes.
Precios: tabla con precio por hora según formato y bonos
de varias clases.
Contacto: formulario con nombre, curso del alumno,
asignatura, objetivo (aprobar, subir nota, adelantar) y
disponibilidad de tardes.
Estilo: cercano y limpio, tipografía grande, legible en
móvil, sin exceso de decoración.

El campo de objetivo en el formulario es el más útil de todos. Un alumno que quiere aprobar en junio y otro que quiere subir de un notable a un sobresaliente necesitan planes distintos, y saberlo antes de la primera llamada te ahorra una clase de tanteo.

¿Web propia, perfil en plataforma o las dos?

Esta es la decisión estratégica, y la respuesta honesta no siempre es la web. La tabla compara las tres opciones por lo que aportan de verdad.

Perfil en plataforma de anuncios Web propia Las dos
Quién trae la demanda La plataforma, con tráfico ya existente Tú, con boca a boca y búsquedas de tu nombre La plataforma capta, la web convence
Coste Comisión o suscripción por contacto 6 créditos la construcción, 3 por edición Ambos
Control del mensaje Limitado a la ficha que te dejan rellenar Total: método, precios, condiciones Total en tu web
Riesgo Dependes de sus reglas y de su posicionamiento Sin tráfico propio, nadie llega El coste de mantener dos sitios

Para empezar de cero, las plataformas de anuncios tienen una ventaja real que no conviene minimizar: ya tienen a las familias buscando. La web propia rinde cuando la usas como destino, enlazada desde el perfil, desde tus redes y en la firma del correo, porque ahí es donde alguien pasa de estar interesado a decidirse.

¿Conviene publicar los precios?

Sí, y la excepción es rara. Un precio publicado filtra a quien no puede pagarlo antes de que os escribáis, y esa es exactamente la conversación que no quieres tener por mensaje.

Publica también los bonos si trabajas con ellos, y las condiciones de cancelación con el plazo de aviso. Las clases canceladas a última hora son el mayor agujero de ingresos de este oficio, y una norma escrita en la web se respeta mucho más que la misma norma mencionada de palabra en la primera clase.

Si das clases a empresas o preparas exámenes oficiales con tarifa distinta, sepáralo en su propia fila de la tabla de precios. Mezclarlo con el refuerzo escolar confunde a los dos públicos y te deja negociando desde el precio más bajo.

¿Qué prueba de verdad que enseñas bien?

Este oficio se vende con confianza y la confianza necesita pruebas concretas. El problema es que las pruebas obvias, las notas de tus alumnos, ni se pueden publicar con nombres ni convencen cuando se resumen en un porcentaje redondo.

Lo que funciona es enseñar cómo trabajas. Una explicación breve de cómo estructuras una clase, un ejemplo de plan de trabajo de seis semanas para preparar un examen concreto, o el material que entregas después de cada sesión. Eso demuestra método, que es lo que un padre no puede evaluar por teléfono.

Los testimonios sirven si son reales, con nombre y curso, y con permiso escrito de la familia. Uno auténtico y específico pesa más que cinco frases genéricas. Si todavía no tienes ninguno, pide el primero al terminar el trimestre con un buen resultado, cuando la gratitud está fresca y la respuesta es sincera.

¿Cuánto cuesta el sitio y su mantenimiento?

Una página única con todas las secciones es una construcción rápida de 6 créditos y suele estar lista en torno a un minuto. Si prefieres página por asignatura, es una plataforma: 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 créditos por cada página adicional. Cada edición cuesta 3 créditos, y el modo Hi-Fi cuesta el doble: 12 la construcción y 6 la edición.

El plan gratuito da 5 créditos para entrar y ver la herramienta por dentro, Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos y Business son 99 dólares al mes. Cada construcción y cada edición se ejecutan en un entorno aislado antes de llegarte, y la que no abre no se entrega.

El mantenimiento de esta web es estacional y muy predecible: precios en septiembre, disponibilidad al empezar cada trimestre y un aviso de plazas libres antes de los exámenes. Son tres o cuatro ediciones al año. Las solicitudes llegan a tu correo con Resend conectado, y si cobras las clases por adelantado o vendes bonos, Stripe se conecta para ese cobro. Comprueba antes que Stripe opere en tu país, porque es el conector de pagos disponible.

¿Cuándo necesitas una plataforma y no una web?

Tres límites que conviene conocer antes de invertir una tarde.

Cuando vendes un curso con acceso privado. Vídeos, materiales por lección, progreso del alumno y pagos recurrentes es una aplicación, no una web. Se puede construir conectando base de datos y pagos, pero es otro proyecto con su propio mantenimiento.

Cuando la clase ocurre dentro del producto. Aula virtual con pizarra compartida, grabación y corrección de ejercicios en línea es el terreno de las plataformas educativas especializadas, y hacen ese trabajo mejor que cualquier cosa que construyas en una tarde.

Cuando lo que falta es demanda, no presencia. Si nadie te conoce todavía, una web sola no genera alumnos. El orden que funciona es captar donde ya hay gente buscando y usar la web para convencer.

Para el resto, el objetivo realista es este: asignaturas y niveles claros, precios publicados, método explicado y un formulario que llegue a tu correo. Si además colaboras con un centro educativo, la guía de la web de un colegio cubre esa parte, y el bucle general de construir y ajustar está en la de crear una página web con IA. El primer prompt se escribe en zugo.dev.

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