Cómo crear la web de un colegio sin escribir código
Para crear la web de un colegio sin escribir código, describe los niveles educativos, el calendario, el proceso de admisión y cómo contactar con secretaría. Un constructor con IA levanta el sitio de varias páginas en unos minutos, y luego se actualiza escribiendo frases, que es la única forma de que alguien lo mantenga durante el curso.
La web de un centro educativo no compite por diseño. Compite por ser el lugar donde una familia encuentra en treinta segundos el horario de septiembre, el plazo de matrícula o el teléfono de secretaría. Todo lo demás es secundario y casi siempre estorba.
¿Qué páginas necesita de verdad la web de un colegio?
Las familias entran con una pregunta concreta y se van en cuanto la responden. Las visitas se concentran en un puñado de páginas, y el resto del sitio existe sobre todo para el proceso de admisión.
- Inicio con avisos. Lo urgente arriba: cambios de horario, jornadas de puertas abiertas, cierres por obras o por tiempo.
- Admisiones. Plazos, documentación, precios si el centro es privado o concertado, y un formulario o un correo de contacto directo.
- Calendario del curso. Trimestres, festivos, días no lectivos y exámenes. Es la página que se guarda en favoritos.
- Proyecto educativo y equipo. Lo que una familia lee cuando está eligiendo centro, no cuando ya tiene plaza.
- Contacto. Dirección con mapa, teléfono pulsable, horario de secretaría y a quién escribir para cada asunto.
Un error frecuente es dedicar la portada a una carta de bienvenida de tres párrafos. La carta puede quedarse, pero debajo de los avisos y del acceso al calendario, que es lo que la gente vino a buscar.
¿Qué escribir en el prompt?
El prompt debe nombrar los niveles educativos y el idioma, porque de ahí sale toda la estructura. Los textos institucionales los escribe el centro, pero la maqueta y la navegación salen de estas líneas.
Crea la web de [nombre del colegio], un centro de
[infantil / primaria / secundaria] en [ciudad].
Páginas: Inicio, Proyecto educativo, Admisiones, Calendario,
Equipo, Noticias, Contacto.
Inicio: portada con el nombre y el lema, bloque de avisos
destacados, tres accesos rápidos (Calendario, Admisiones,
Contacto) y una franja de noticias recientes.
Admisiones: pasos numerados del proceso, plazos, documentos
necesarios y formulario de solicitud de información con
nombre, correo, teléfono y curso de interés.
Calendario: tabla del curso por trimestres con festivos.
Contacto: dirección con mapa, teléfono pulsable, horario de
secretaría y correos por departamento.
Estilo: sobrio y claro, alto contraste, tipografía grande,
legible en el móvil y en pantallas antiguas.
Esa última línea importa más de lo que parece. La web de un colegio la abren abuelos en tabletas viejas y padres a las siete de la mañana con una mano ocupada. El contraste alto y la tipografía grande no son estética, son alcance.
¿Quién actualiza el sitio durante el curso?
Aquí es donde mueren la mayoría de las webs escolares. Se lanzan en septiembre, se actualizan hasta noviembre y en marzo siguen anunciando las jornadas de puertas abiertas de hace cuatro meses. El problema no es la voluntad, es que cada cambio dependía de una persona con acceso técnico.
| Tipo de cambio | Cada cuánto | Cómo se resuelve escribiendo |
|---|---|---|
| Aviso en portada | Semanal | "Sustituye el aviso por: excursión de 4º el 12 de mayo" |
| Fechas del calendario | Trimestral | "Añade el 2 de noviembre como día no lectivo" |
| Noticia con foto | Quincenal | "Añade una noticia con este título y esta imagen" |
| Plazos de admisión | Anual | "Cambia el plazo de solicitud a del 1 al 30 de marzo" |
| Sección nueva completa | Puntual | Una página más sobre la estructura existente |
Cada edición cuesta 3 créditos y vuelve a pasar por la comprobación en entorno aislado antes de publicarse, así que la persona de secretaría que toca el calendario no puede dejar el sitio roto sin darse cuenta. Una construcción que no abre no se entrega.
¿Cuánto cuesta levantar y mantener la web?
Un sitio escolar típico entra en la categoría de plataforma de varias páginas: 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 créditos por cada página adicional. Siete páginas salen por 24 créditos, y a partir de ahí el gasto es el de las ediciones del curso.
El plan gratuito da 5 créditos, que sirven para entrar y ver la herramienta por dentro antes de comprometer presupuesto. Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos, que en un centro pequeño cubren de sobra el ritmo de avisos y noticias de un curso entero. Business son 99 dólares al mes.
El sitio publicado vive en una dirección tipo tucolegio.zugo.run y se le puede conectar el dominio del centro. Si además quieres medir qué páginas se usan de verdad, la analítica se enchufa con Google Analytics, y suele revelar que el calendario recibe más visitas que toda la sección institucional junta. La construcción de sitios de varias páginas está explicada paso a paso en la guía de cómo crear una página web con IA.
¿Cómo se prepara la web para la campaña de admisión?
La admisión concentra en pocas semanas casi todo el valor de la web del curso. Vale la pena tratarla como una campaña y no como una página más, porque una familia que no encuentra el plazo se va a mirar otro centro esa misma tarde.
Tres ajustes hacen la mayor parte del trabajo. Un bloque fijo en la portada con la fecha límite y el enlace directo a la solicitud de información. Una página que explique el proceso en pasos numerados, incluyendo qué documentos hay que reunir. Y una fecha visible de jornada de puertas abiertas con la forma de apuntarse.
Los tres son ediciones sobre el sitio existente, así que la campaña se monta en una tarde y se retira igual de rápido cuando el plazo cierra. Dejar el aviso caducado dos meses después es el error más común y el más fácil de evitar con un recordatorio en el calendario de secretaría.
¿Qué datos no deben publicarse nunca?
Este apartado es más importante que cualquier decisión de diseño, y un constructor con IA no te va a frenar si le pides algo imprudente. La responsabilidad sobre los datos de los menores es del centro.
Nada de listados de alumnos. Ni notas, ni listas de clase, ni fotos identificables sin el consentimiento firmado de las familias. Si el centro publica fotos de actividades, lo habitual es usar planos generales y tener el consentimiento archivado.
Los datos personales van detrás de un acceso, no en una página pública. Si necesitas un área privada para familias, eso es una aplicación con base de datos e inicio de sesión, y se monta con Supabase conectado al proyecto, no con una página escondida cuyo enlace se comparte por WhatsApp.
Los formularios recogen lo mínimo. Nombre, correo y curso de interés bastan para una solicitud de información. Cada campo extra es un dato que alguien tiene que custodiar durante años.
¿Cuándo un colegio necesita algo más?
Los límites honestos ahorran meses. Un constructor con IA resuelve muy bien la web pública y no resuelve la gestión académica.
Cuando lo que hace falta es una plataforma de gestión. Notas, faltas, comunicación individual con cada familia y facturación de comedor son un sistema de información escolar. Existen productos dedicados y compiten en un terreno distinto.
Cuando el centro tiene requisitos formales de accesibilidad o transparencia. Muchos centros públicos y concertados están sujetos a normativa concreta sobre accesibilidad y publicación de información. La web se puede ajustar con ediciones, pero la lista de requisitos hay que tenerla delante desde el principio.
Cuando hay integración con sistemas existentes. Volcar el calendario desde la plataforma académica o sincronizar matrículas es lógica muy específica, y eso se construye con ediciones sucesivas y revisión técnica, no con un prompt.
Para lo demás, el objetivo realista de una tarde es este: avisos visibles, calendario publicado, admisiones claras y un teléfono que se pulsa. Si el centro también ofrece clases particulares o refuerzo, la guía sobre la web de un profesor particular cubre la parte de captación individual. El primer prompt se escribe en zugo.dev.