Skip to content

Cómo crear una app de encuestas sin escribir código

Para crear una app de encuestas sin escribir código, describe las preguntas, el tipo de respuesta de cada una, quién puede contestar y qué quieres ver al final. Un constructor con IA genera la aplicación funcionando, la guarda en una base de datos si se la conectas y publica el enlace que repartes a los participantes.

Antes de construir nada conviene separar dos cosas que se confunden siempre. Una encuesta puntual de diez preguntas es un formulario. Una herramienta donde alguien crea encuestas, las comparte y consulta resultados a lo largo del tiempo es una aplicación, con base de datos y probablemente con acceso.

¿Formulario simple o aplicación con base de datos?

Elegir mal aquí es la causa habitual de proyectos que se abandonan a medias. La tabla compara los dos caminos con lo que cuesta cada uno y con lo que aguanta.

Formulario de una página Aplicación de encuestas
Qué hace Recoge respuestas de una encuesta concreta Crea encuestas, las comparte y muestra resultados
Dónde acaban los datos En tu correo, con Resend conectado En una base de datos con Supabase
Coste de construcción 6 créditos 12 créditos las tres primeras páginas, 3 por cada extra
Cuándo encaja Un evento, una clase, un estudio puntual Uso repetido, varias encuestas, varios responsables
Lo que se te va a quedar corto Contar y filtrar respuestas a mano Nada a corto plazo, pero hay más que mantener

La recomendación práctica: si es tu primera encuesta, construye el formulario. Se levanta en torno a un minuto, cuesta 6 créditos y te dice si la gente responde. La aplicación completa tiene sentido cuando ya sabes que vas a lanzar la quinta.

¿Qué necesita de verdad una app de encuestas?

Las funciones que deciden la tasa de respuesta no son las que se piden primero. Estas cuatro pesan más que cualquier extra.

  • Que se conteste bien en el móvil. La mayoría de las respuestas llegan desde un teléfono, y una escala de siete puntos apretada en pantalla pequeña produce respuestas al azar.
  • Indicador de progreso. Saber que quedan dos pantallas evita la mitad de los abandonos. Sin él, cada pregunta parece la penúltima de una lista infinita.
  • Una sola pregunta obligatoria por pantalla. Los formularios largos de veinte campos apilados se abandonan; los mismos veinte repartidos, no.
  • Confirmación al enviar. Una pantalla de gracias que diga qué pasa ahora. Si prometes resultados, di cuándo.

Lo que suele sobrar en la primera versión: lógica condicional compleja, cuotas por perfil y traducción a varios idiomas. Todo eso se añade con ediciones cuando la encuesta demuestre que se contesta.

¿Qué escribir en el prompt?

Las preguntas van dentro del prompt, literales. Es el contenido que la IA no puede inventar bien, y una encuesta con preguntas de relleno parece terminada y se publica sin revisar.

Crea una aplicación de encuestas para [propósito].
Pantallas: bienvenida, preguntas (una por pantalla),
pantalla final de agradecimiento.
Bienvenida: título, para qué sirve, cuánto tarda en
contestarse y botón de empezar.
Preguntas:
1. [pregunta] con opción única entre [opciones]
2. [pregunta] con escala del 1 al 5
3. [pregunta] con selección múltiple entre [opciones]
4. [pregunta] con texto libre, opcional
Barra de progreso arriba y botón de volver atrás.
Al enviar: guarda la respuesta y muestra la pantalla final
con un mensaje de agradecimiento.
Estilo: limpio, botones grandes, alto contraste, pensado
primero para móvil.

Fíjate en que cada pregunta declara su tipo de respuesta. Es la instrucción que más ahorra después: sin ella, la construcción convierte en texto libre lo que debía ser una escala, y arreglarlo cuesta una edición de 3 créditos por cada bloque tocado.

¿Dónde se guardan las respuestas?

Hay dos destinos razonables y la elección depende del volumen. Con Resend conectado, cada envío te llega por correo. Es suficiente para una encuesta de treinta personas y terrible para una de trescientas, porque acabarás copiando datos a mano.

Con Supabase conectado, las respuestas se guardan en una tabla y quedan disponibles para contar, filtrar y exportar. Es también la pieza que necesitas si quieres que solo cierta gente conteste, porque aporta el inicio de sesión. Cómo se enchufa está en la guía sobre usar Supabase en un proyecto.

Un tercer punto que conviene decidir antes de repartir el enlace: si guardas datos personales, dilo en la propia encuesta con una línea clara sobre qué recoges y para qué. Una encuesta anónima que registra correos deja de ser anónima, y eso se descubre siempre en el peor momento.

¿Cómo se ven los resultados?

Una tabla de respuestas en bruto sirve para exportar y poco más. Si vas a mirar los resultados más de una vez, pide una pantalla de resumen en el mismo proyecto: recuento por opción, media de las escalas y la lista de textos libres.

Esa pantalla es una edición sobre la aplicación existente, no un producto aparte, y se pide en una frase. Añadir un panel con contadores y un par de gráficas de barras entra dentro de lo que una construcción resuelve bien.

Si necesitas cruzar respuestas con otros datos de tu negocio, exporta y trabaja fuera. Construir análisis estadístico dentro de la aplicación es donde este camino deja de ser eficiente, y una hoja de cálculo hace ese trabajo mejor y sin mantenimiento.

¿Cuánto cuesta construirla y cambiarla?

El plan gratuito da 5 créditos, que sirven para entrar y ver la herramienta por dentro; como una construcción rápida cuesta 6, esa cuenta conviene hacerla antes de empezar. Pro son 25 dólares al mes con 200 créditos y Business son 99 dólares al mes. Cada edición cuesta 3 créditos, y el modo Hi-Fi cuesta el doble: 12 la construcción y 6 la edición.

Ese precio por edición es la cifra que hay que tener en la cabeza al planificar, porque una encuesta se ajusta varias veces antes de repartirse: cambiar el orden, reescribir una pregunta ambigua, quitar la que nadie contestaba. Tres o cuatro pasadas son normales y caben de sobra en un plan pequeño.

Cada construcción se ejecuta en un entorno aislado antes de llegarte, y la que no abre no se entrega. En una encuesta eso importa porque el enlace se reparte una vez: un formulario roto en el minuto uno se traduce en participantes que no vuelven. El bucle completo está descrito en la guía de cómo crear una app sin programar.

¿Qué no deberías construir tú?

Tres límites honestos que ahorran disgustos.

Encuestas con garantía formal de anonimato. Si prometes anonimato en un contexto sensible, como un canal de denuncias o un estudio clínico, necesitas garantías técnicas y legales que van mucho más allá de no mostrar el nombre en una tabla. Ese terreno es de herramientas especializadas y auditadas.

Paneles con miles de participantes y cuotas. Reparto por perfiles, control de duplicados y ponderación estadística son el núcleo de productos dedicados a investigación. Un constructor con IA no compite ahí, y las plataformas de encuestas establecidas hacen ese trabajo mejor.

Lógica de ramificación muy enrevesada. Saltos condicionales encadenados y puntuaciones calculadas se pueden construir, pero llegan mediante varias ediciones sucesivas y revisando el resultado con casos de prueba, no con un solo prompt.

Para lo demás, encuestas internas, de clientes, de eventos o de clase, este camino es el más corto que existe hoy. Si además llevas seguimiento de tareas del equipo, la guía de una app de tareas usa las mismas piezas. El primer prompt se escribe en zugo.dev.

← Todos los artículos