Cómo crear un marketplace sin código en 2026, paso a paso
Un marketplace sin código se construye describiendo qué se anuncia, quién publica y cómo se paga. Zugo genera la plataforma a partir de ese texto y la publica en una dirección propia. Una plataforma multipágina con anuncios, cuentas y pagos tarda varios minutos en construirse.
Es el tipo de proyecto más difícil de esta serie, así que la guía está escrita en consecuencia: qué lanzar primero, qué cubre realmente un constructor con IA y qué partes de un mercado de dos lados siguen necesitando a un desarrollador.
¿Cuál es el marketplace más pequeño que vale la pena?
Un directorio con buscador. Anuncios con fotos, precio y un botón de contacto. Sin cuentas, sin pagos, sin mensajería interna. Los primeros vendedores los das de alta tú y los primeros compradores llegan de donde ya tengas audiencia.
Esa versión responde la pregunta que mata a la mayoría de los marketplaces: ¿existen las dos partes? Un mercado con oferta y sin demanda muere igual que uno con demanda y sin oferta, y ninguna funcionalidad extra lo cambia.
El dinero puede cambiar de manos fuera de la plataforma durante esa fase. Es incómodo de admitir en un plan de negocio, pero es la forma barata de aprender qué preguntan los compradores antes de construir el proceso de pago.
Solo cuando ese directorio recibe contactos de forma constante tiene sentido añadir cuentas de vendedor, pago dentro de la plataforma y comisión. Antes es construir la caja registradora de una tienda a la que no entra nadie.
¿Qué decisiones hay que tomar antes del prompt?
Cuatro, y todas son de negocio. Cambiarlas después cuesta ediciones y, en algunos casos, rehacer la estructura entera.
| Decisión | Opciones | Consecuencia |
|---|---|---|
| Quién publica | Solo tú, o vendedores con cuenta | Determina si hace falta inicio de sesión |
| Cómo se cobra | Comisión, cuota o anuncio destacado | Define el flujo de pago completo |
| Quién revisa | Publicación directa o con revisión | Spam en la primera semana o no |
| Cómo se contacta | Formulario, teléfono o chat interno | El chat interno es lo más caro |
La cuarta merece un párrafo. La mensajería dentro de la plataforma parece obligatoria y casi nunca lo es al principio: un formulario que envía el mensaje al correo del vendedor resuelve la gran mayoría de los casos y evita construir un sistema de conversaciones con notificaciones.
Sobre la revisión, la experiencia general es contundente: un mercado que publica sin revisar se llena de anuncios basura enseguida, y recuperar la confianza de los compradores cuesta más que ganarla la primera vez.
¿Qué prompt genera el marketplace?
Describe los datos y las reglas, no el aspecto. El aspecto se corrige con ediciones de 3 créditos; la estructura mal planteada se hereda en todas las páginas.
Crea un marketplace de material de segunda mano para músicos.
Páginas:
1. Inicio: buscador, categorías (guitarras, teclados, viento,
percusión, sonido), doce anuncios recientes en tarjetas.
2. Listado: resultados con filtros por categoría, precio,
estado y provincia, ordenables por fecha o precio.
3. Ficha de anuncio: hasta cinco fotos, título, precio, estado,
descripción, provincia, vendedor y formulario de contacto.
4. Publicar anuncio: formulario con esos campos, requiere
cuenta, aparece tras revisión manual.
5. Mi cuenta: mis anuncios, editar, marcar como vendido.
Guarda anuncios, usuarios y mensajes en base de datos.
Inicio de sesión por correo.
Dos frases del prompt evitan la mitad de los problemas. "Aparece tras revisión manual" protege la calidad del catálogo. "Marcar como vendido" evita el estado más molesto de todo marketplace: anuncios activos de cosas que ya no existen.
¿Cómo se conectan los anuncios y los pagos?
Con Supabase y Stripe, y en ese orden. Sin base de datos no hay marketplace, solo una página con ejemplos que desaparecen al recargar.
Supabase aporta tres piezas a la vez: las tablas de anuncios y usuarios, el inicio de sesión y el almacenamiento de las fotos. Las fotos suelen ser lo que más se subestima, porque un anuncio con cinco imágenes pesa y necesita un sitio donde vivir. El detalle está en la guía de Supabase.
Stripe cubre el cobro. Para un marketplace hay dos caminos y conviene elegir con los ojos abiertos. Cobrar por destacar un anuncio es simple: un pago único, sin repartos, y funciona desde el primer día. Cobrar comisión sobre la venta implica recibir el dinero del comprador y pagar al vendedor, lo que añade obligaciones fiscales y de identificación que no son un detalle técnico. Los pasos de la parte técnica están en la guía de Stripe.
Mi recomendación práctica: empieza cobrando por visibilidad y deja la comisión para cuando el volumen justifique el trabajo administrativo que trae detrás.
¿Cuánto cuesta construirlo en créditos?
El precio va por acción. Una plataforma multipágina cuesta 12 créditos e incluye las tres primeras páginas, con 3 créditos por página adicional. Una construcción de una sola página cuesta 6 y cada edición cuesta 3.
Un marketplace de cinco páginas parte de 18 créditos. Pero aquí las ediciones pesan más que en cualquier otro proyecto: filtros, estados de anuncio, permisos y el formulario de publicación se afinan probando. Treinta ediciones son 90 créditos, y treinta es una estimación conservadora. Pro cuesta 25 dólares al mes con 200 créditos, y para este proyecto se aprovechan enteros. El plan gratuito, con 5 créditos, sirve para mirar.
El modo Hi-Fi duplica el precio, con 12 créditos por construcción y 6 por edición. En un marketplace lo dejaría fuera: aquí gana la densidad de información y la velocidad de búsqueda, no el acabado visual.
Antes de entregártelo, el proyecto se arranca en un entorno aislado y una construcción que no abre se reporta como fallo en lugar de entregarse en blanco. Eso reduce el riesgo de publicar algo muerto, no lo elimina, y no comprueba tu lógica de permisos: haz esa prueba tú, con dos cuentas distintas.
¿Cómo se consiguen los primeros vendedores y compradores?
Manualmente, y en ese orden. La oferta primero, porque un catálogo vacío no retiene a nadie y un comprador que llega y no encuentra nada no vuelve.
Los primeros veinte o treinta anuncios los publicas tú, con permiso de sus dueños o con producto propio. Es trabajo tedioso y es exactamente lo que hicieron casi todos los mercados que hoy funcionan. Mientras lo haces aprendes qué campos faltan en la ficha, algo que ningún plan sobre papel revela.
Los compradores llegan después y por un solo sitio al principio: la comunidad donde ese producto ya se compra y se vende. Un grupo, un foro, un canal. Publicar allí anuncios concretos con enlace a la ficha trae visitas el mismo día, y esas visitas te dicen si el precio y las fotos funcionan.
Lo que no funciona es lanzar la plataforma entera y esperar. Un marketplace sin actividad se nota en tres segundos, y la primera impresión no se repite. Por eso conviene abrir con una categoría llena en lugar de con cinco categorías a medias.
¿Qué sigue necesitando un desarrollador?
Cinco cosas, y conviene saberlas antes de prometer nada a nadie.
El reparto de dinero entre vendedores. Recibir un pago, retener comisión y transferir el resto tiene implicaciones legales y contables que exceden lo que resuelve un prompt.
La confianza entre desconocidos. Valoraciones fiables, verificación de identidad y resolución de disputas son producto, no interfaz, y se construyen con iteración larga.
El rendimiento con catálogo grande. Un buscador que va bien con doscientos anuncios necesita trabajo cuando hay cincuenta mil.
El cumplimiento normativo. Datos personales, obligaciones de información al consumidor y responsabilidad sobre lo que publican terceros son decisiones tuyas, no del generador.
Un producto complejo necesita equipo. Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo cuando el marketplace funciona y hay que escalarlo. Llegado ese punto, la exportación a GitHub te entrega el código y el proyecto sigue siendo tuyo, que es exactamente lo que quieres si vas a contratar a alguien.
Para validar un mercado de nicho con un directorio publicable esta semana, eso basta. Si tu caso concreto es ofertas de trabajo, la estructura es la misma y está explicada en cómo montar un portal de empleo; si el acceso va a ser de pago, mira cómo montar un sitio de membresía. Con las dos partes identificadas, descríbelo en zugo.dev.