Cómo hacer una web para psicólogos sin código, paso a paso
Para hacer una web de psicología sin código, describe a quién atiendes, con qué enfoque trabajas y cómo se pide la primera cita. Zugo genera el sitio con ese texto y un conector de correo hace que las solicitudes lleguen a tu bandeja. Una página sale en torno a un minuto.
Este tipo de web se juzga distinto a las demás. Quien la lee está decidiendo si te cuenta algo íntimo, y esa decisión se toma con información concreta, no con adjetivos. La estructura importa menos que la claridad.
¿Qué busca alguien que llega a tu web?
Casi nadie llega buscando terapia en abstracto. Llega con un problema con nombre, con dudas prácticas y con cierta incomodidad. La web funciona cuando responde a esas tres cosas sin que haya que escribir un correo.
| Lo que se pregunta | Dónde debe encontrarlo | Qué falla si no está |
|---|---|---|
| ¿Tratas lo que me pasa? | Portada y sección de áreas de trabajo | Cierra la pestaña y busca a otro profesional |
| ¿Quién eres y qué formación tienes? | Sobre mí, con titulación y número de colegiado | Duda de la profesionalidad y no pregunta |
| ¿Cómo es la primera sesión? | Página propia de "cómo trabajo" | Aparece la ansiedad de lo desconocido y aplaza |
| ¿Cuánto cuesta y cuánto dura? | Sección de tarifas visible | Escribe solo para preguntar precio, o ni eso |
| ¿Es presencial u online? | Portada y contacto | Solicita cita imposible y hay que rechazarla |
| ¿Cómo pido cita? | Botón repetido en cada página | La intención se enfría entre pestañas |
Esa tabla es también el índice del sitio. Si cada fila tiene su lugar, la web ya hace su trabajo aunque el diseño sea sobrio.
Sobre las tarifas hay debate legítimo. Publicarlas filtra consultas que no iban a cuajar y evita que la primera conversación empiece por dinero, que es la peor entrada posible en este contexto.
¿Qué prompt genera la web a la primera?
El generador acierta cuando nombras secciones, orden y una acción principal. Escribe tus áreas reales en el prompt en lugar de dejar que invente especialidades que no ejerces.
Crea la web de [nombre], psicólogo/a colegiado/a
número [x] en [ciudad], en español.
Secciones en este orden:
1. Portada: a quién acompaño, en qué formato
(presencial u online) y botón "Pedir primera cita".
2. Áreas de trabajo: [ansiedad, duelo, terapia de pareja],
cada una con dos frases de cómo se aborda.
3. Cómo trabajo: enfoque, duración de la sesión,
frecuencia habitual y qué pasa en la primera cita.
4. Sobre mí: formación, colegiación, años de práctica,
una foto y un párrafo en primera persona.
5. Tarifas: precio por sesión y política de cancelación.
6. Contacto: formulario con nombre, correo, teléfono,
modalidad preferida y franja horaria, sin campos
sobre el motivo clínico.
Tono cercano y sereno, colores suaves, texto grande,
sin promesas de resultados.
La última línea del prompt no es decorativa. Prometer resultados es un problema deontológico y, además, suena a publicidad justo donde el visitante está buscando lo contrario.
Si es la primera vez que escribes un prompt así, el patrón general está en cómo escribir un buen prompt.
¿Cómo se pide cita sin complicarlo?
Hay dos niveles y conviene empezar por el sencillo. Un formulario que llega a tu correo resuelve el noventa por ciento de los casos y no tiene mantenimiento.
Nivel uno: formulario de solicitud. Nombre, correo, teléfono, modalidad y franja horaria preferida. Tú respondes proponiendo hueco. Se conecta Resend para que el aviso llegue por correo en el momento.
Nivel dos: agenda con disponibilidad real. El visitante ve huecos libres y reserva uno. Requiere base de datos, porque si no, dos personas pueden coger el mismo hueco a la vez. Los detalles de esa lógica están en la guía de sitios con reservas.
En consulta individual, el nivel uno suele bastar y evita el problema de tener la agenda pública. En gabinetes con varios profesionales, el nivel dos empieza a compensar hacia el momento en el que las solicitudes se cruzan a diario.
Sea cual sea el nivel, prueba el flujo tú mismo antes de publicar: rellena el formulario, cierra el navegador y comprueba que el aviso llegó de verdad. Un formulario decorativo hace más daño aquí que en cualquier otro sector, porque quien escribe y no recibe respuesta interpreta silencio.
¿Qué pasa con los datos sensibles?
La regla práctica es simple: la web recoge datos de contacto, no información clínica. Todo lo que sea historia, diagnóstico o detalle del motivo de consulta pertenece a la sesión y a tu sistema profesional, no a un formulario público.
Eso se traduce en tres decisiones concretas. No pongas un campo abierto que invite a contar el problema. Escribe en el formulario para qué usas los datos y cuánto tiempo los conservas. Y responde desde una cuenta de correo profesional, no desde una personal compartida.
Zugo publica el sitio con conexión cifrada y el proyecto es tuyo, incluido el código, que se exporta a GitHub. Eso cubre la parte técnica. La parte normativa, protección de datos, consentimiento y textos legales, la revisa un profesional que conozca la regulación de tu país, porque un generador de texto produce redacciones verosímiles, no verificadas.
Si además vas a atender online, aclara en la web con qué herramienta haces la videollamada y quién la proporciona. Es una pregunta que el paciente hace de todos modos y responderla por escrito ahorra un correo.
¿Cuánto cuesta montarla y mantenerla?
El plan gratuito da 5 créditos, suficiente para ver la primera versión antes de pagar nada. Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos e incluye dominio propio. Business son $99 al mes.
Las acciones tienen precio fijo: generar cuesta 6 créditos, editar cuesta 3 y un sitio de varias páginas se cobra como plataforma, 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional.
Una consulta individual funciona bien con una sola página de 6 créditos. Si separas áreas de trabajo, cómo trabajo, sobre mí, tarifas y contacto, son cinco páginas: 12 más 6, es decir 18 créditos. Cada retoque posterior, como añadir un área nueva o cambiar la tarifa, son 3 créditos.
El modo Hi-Fi duplica ambas cifras, 12 la generación y 6 la edición. Aquí rinde en la portada y en "cómo trabajo", que son las dos páginas donde se decide si te escriben.
El sitio publicado queda en una dirección del tipo tunombre.zugo.run y puede enlazarse desde tu perfil profesional el mismo día. El dominio propio se conecta después sin rehacer nada.
¿Dónde se queda corto un generador de IA aquí?
Cuatro límites que es mejor conocer antes.
No es un sistema de gestión de pacientes. Historia clínica, evolución de sesiones y facturación por paciente son un producto sanitario con requisitos propios, y ahí Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo ni a un software especializado.
No hace videoconsulta. La sesión online la sostiene una herramienta de videollamada aparte. La web enlaza y explica, no transmite.
Los textos legales no salen validados. Aviso de privacidad, consentimiento informado y condiciones se generan como borrador. Quien los aprueba es un profesional del derecho de tu país.
La lógica muy específica llega por ediciones. Bonos de sesiones, tarifas reducidas por situación o listas de espera se construyen, pero con cambios sucesivos y probando cada uno, no con un solo prompt.
Para el caso habitual, un profesional que necesita una web clara con áreas, tarifas y un formulario que funcione, esto se resuelve en una tarde. Si trabajas dentro de un centro con varios profesionales y agenda compartida, la estructura cambia y se parece más a la de una consulta médica. Puedes empezar con los créditos gratuitos en zugo.dev.