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Web de imprenta sin código: catálogo y presupuestos

Para hacer la web de una imprenta sin código, describe el catálogo, los datos que necesitas para presupuestar y cómo recibes los archivos del cliente. Zugo genera el sitio a partir de ese texto y un conector de base de datos guarda las solicitudes. Una página sale en torno a un minuto.

Una imprenta no vende como una tienda normal. Casi nada tiene un precio único, porque depende de cantidad, papel, tintas y acabados. Por eso el corazón de la web no es el carrito: es el formulario de presupuesto y el envío de artes finales.

¿Qué tiene que resolver la web de una imprenta?

Cuatro respuestas cubren la mayoría de llamadas que hoy atiendes por teléfono. Si la web las da bien, el teléfono queda para lo que de verdad necesita voz.

Qué imprimís y en qué formatos. Tarjetas, folletos, lonas, vinilo, packaging, gran formato. Cada familia con sus medidas habituales y sus acabados, porque quien busca "lona 3x2" quiere ver esa medida escrita.

Cómo se pide precio. Un formulario con los campos que realmente usáis para calcular, no un "escríbenos" genérico que obliga a tres correos de ida y vuelta antes de poder dar una cifra.

Cómo se envía el arte final. El punto donde más presupuestos se caen. Si el cliente no sabe dónde subir su PDF, lo manda por WhatsApp a alguien y se pierde.

Plazos y recogida. Tiempo habitual de producción, plazo urgente si existe, dirección, horario y si hay envío. Escribirlo evita la mitad de las preguntas repetidas.

Con esas cuatro cosas la web ya trabaja. Lo demás, incluidas las fotos de la maquinaria, es apoyo comercial y puede esperar a la segunda versión.

¿Qué datos debe pedir el formulario de presupuesto?

Aquí se decide si la web te ahorra trabajo o te lo duplica. Un formulario que recoge lo justo permite responder con un precio; uno que recoge poco genera una conversación entera antes de poder calcular.

Este es el reparto por familia de producto, y sirve tal cual para escribirlo en el prompt:

Producto Campos imprescindibles Campo que casi siempre falta
Tarjetas de visita Cantidad, gramaje, caras, acabado Si lleva corte especial o esquinas redondeadas
Folletos y catálogos Formato, número de páginas, cantidad, encuadernación Si el número de páginas incluye portadas
Lonas y gran formato Medidas exactas, cantidad, ojales, ubicación Si va a exterior y necesita resistencia a sol y lluvia
Vinilo y rotulación Medidas, tipo de superficie, con o sin instalación Quién mide la superficie real
Packaging Troquel, material, cantidad, impresión interior Si existe troquel previo o hay que crearlo

La última columna es la que más tiempo ahorra. Son las preguntas que hoy hacéis por teléfono en la segunda llamada, y ponerlas en el formulario adelanta esa llamada al primer minuto.

Añade siempre dos campos comunes: fecha en la que se necesita el material y si el cliente ya tiene el arte listo. Con esos dos sabes si el trabajo es urgente y si hay que sumar diseño al presupuesto.

¿Qué prompt genera la web a la primera?

El generador funciona mejor con secciones nombradas y una acción principal. Vale la pena escribir el catálogo real en el prompt en lugar de dejar que invente familias de producto que no ofreces.

Crea la web de la imprenta [nombre] en [ciudad], en español.
Secciones en este orden:
1. Portada: qué imprimimos, plazo habitual, botón
   "Pedir presupuesto" y teléfono visible.
2. Productos: tarjetas, folletos, lonas, vinilo y
   packaging, cada uno con formatos habituales y acabados.
3. Cómo enviar tu archivo: formatos aceptados, sangrado,
   resolución mínima y qué hacer si no tienes diseño.
4. Presupuesto: formulario con producto, cantidad,
   medidas, acabado, fecha de entrega, si tiene arte
   listo, nombre, empresa, correo y teléfono, más
   un campo para adjuntar el archivo.
5. Contacto: dirección, mapa, horario y plazos.
Tono profesional y directo, fotos grandes de producto.

La sección tres es la que más devoluciones evita. Escribir el sangrado que pedís, la resolución mínima y el perfil de color en lenguaje claro reduce los archivos inservibles mucho más que cualquier aviso en el correo de confirmación.

Si nunca has escrito un prompt así, el patrón general está en cómo escribir un buen prompt.

¿Dónde acaban los archivos que sube el cliente?

Por defecto, un sitio generado puede guardar datos en el navegador, lo que sirve para una demostración y no para un negocio. Para recibir archivos de verdad hace falta almacenamiento.

Conectando Supabase el sitio obtiene base de datos, cuentas y almacenamiento de archivos, así que cada solicitud queda guardada con su PDF asociado y se puede consultar después. Resend se encarga de que os llegue el aviso por correo en cuanto entra un presupuesto.

Ese aviso importa tanto como el almacenamiento. Una solicitud guardada que nadie mira durante dos días es una solicitud perdida, porque el cliente que pide precio para el jueves ya ha escrito a otras dos imprentas. Configura el correo hacia la cuenta que abrís cada mañana, no hacia una dirección de contacto genérica.

Los detalles de esa conexión están en la guía de Supabase en un generador de IA. Compruébalo tú mismo antes de publicar: sube un PDF de prueba, cierra el navegador y verifica que el archivo sigue ahí desde otro dispositivo.

¿Cuánto cuesta montar y mantener la web?

El plan gratuito da 5 créditos y sirve para ver la primera versión antes de gastar nada. Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos e incluye conectar dominio propio. Business son $99 al mes.

Las acciones tienen precio fijo: generar cuesta 6 créditos, editar cuesta 3 y un sitio de varias páginas se cobra como plataforma, 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional.

Una imprenta suele necesitar portada, productos, envío de archivos, presupuesto y contacto: cinco páginas, es decir 12 créditos por las tres primeras y 6 por las dos siguientes, 18 en total. Cada ajuste posterior, como añadir un acabado nuevo o cambiar un plazo, son 3 créditos.

El modo Hi-Fi duplica ambas cifras, 12 la generación y 6 la edición. En este caso conviene gastarlo en la página de productos, que es la que se mira, y no en el formulario interno.

Actualizar el catálogo por temporada se hace con una edición y una frase: "añade a lonas el formato 4x1,5 metros con ojales cada 50 centímetros". Si mantienes el mismo formato de ficha, cada añadido es una copia del modelo anterior.

¿Y si quiero precios automáticos en la web?

Es la petición habitual y merece una respuesta honesta. Una calculadora que multiplica cantidad por gramaje y suma acabados se puede construir, pero no sale de un solo prompt: se llega por ediciones sucesivas, probando cada regla.

Antes de invertir en eso, comprueba si te conviene. Publicar precios automáticos obliga a mantenerlos al día con el coste del papel, y en muchos talleres el margen se defiende precisamente en el presupuesto personalizado.

Una vía intermedia funciona bien: precios cerrados para los productos estándar de cantidad fija, como mil tarjetas en un gramaje concreto, y formulario para todo lo demás. Da sensación de transparencia sin atarte en los trabajos donde cada encargo es distinto. Si además vendes esos productos estándar con pago en línea, Stripe cubre los cobros y las suscripciones.

Sea cual sea la vía, escribe siempre qué incluye el precio. Si el importe no lleva diseño, envío ni pruebas de color, dilo en la misma línea: la mayoría de las reclamaciones de una imprenta empiezan por una expectativa que nadie escribió.

¿Dónde se queda corto el generador aquí?

Cuatro límites que conviene conocer antes de empezar.

No hace comprobación previa de archivos. Que un PDF tenga el sangrado, la resolución y el perfil de color correctos lo verifica tu flujo de producción. La web recoge el archivo, no lo valida.

No se conecta con el flujo de taller. Enviar el trabajo al RIP, a la cortadora o a tu sistema de órdenes de producción es una integración a medida y no existe como conector.

Una tienda con cientos de combinaciones es otro producto. Un configurador completo con stock de papeles, escalados por volumen y precios por cliente entra en el terreno donde Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo.

La lógica de negocio muy específica llega por ediciones. Descuentos por cliente habitual, recargos por urgencia y mínimos por familia se construyen, pero paso a paso y probando cada uno.

Para el caso normal, un taller que necesita catálogo claro, presupuesto que llega bien y archivos que no se pierden, esto se resuelve en una tarde. Si quieres comparar el gasto con otras vías, está desglosado en cuánto cuesta una web hecha con IA. Empieza con los créditos gratuitos en zugo.dev.

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