Plantilla TKAN: tienda de drops en edición limitada
Plantilla TKAN: una tienda montada sobre la escasez
TKAN es la plantilla de tienda para marcas que fabrican por encargo en tiradas cerradas. La parte pública reúne el drop en curso, el lookbook, la selección de talla y la lista de espera, y detrás del acceso hay una zona de socio con bolsa, reservas y estado del pedido. Clonarla no gasta créditos.
Es la rara entre las plantillas de tienda de la galería, porque no está pensada para un catálogo permanente. Toda la página da por hecho que la tirada se cierra, y esa suposición cambia lo que hay que editar.
¿Qué incluye la plantilla TKAN?
La estructura sigue el orden en que se vende una tirada: crear expectativa, enseñar el producto sin trampas, aceptar reservas contra un contador y cerrar la puerta. Cada sección tiene un único trabajo, y hay bastantes menos secciones que en una tienda convencional.
| Sección | Qué contiene |
|---|---|
| El drop | Descripción de la cápsula, número de piezas, unidades cortadas, porcentaje reservado y cuenta atrás |
| Lookbook | Fotografías de cada look en exteriores más planos de detalle del tejido |
| Tienda | Fichas de producto con selección de talla y reserva de la unidad elegida |
| Tallas | Una tabla en centímetros con pecho, largo, manga y consejo de ajuste |
| Aviso | Lista de espera del próximo volumen con fecha, unidades previstas y tamaño de la lista |
| Zona de socio | Bolsa, reservas del siguiente drop, estado del pedido y avance de la producción |
La tabla de tallas es la parte que merece estudio. Da medidas de la prenda en plano en lugar de tallas de cuerpo, añade una nota de ajuste y recomienda bajar una talla a quien esté entre dos. En fabricación por encargo eso no es un detalle amable: una unidad cortada a la medida de alguien no se revende.
La zona de socio enseña algo que una tienda normal no tiene motivo para mostrar: por dónde va la producción. Ese bloque existe porque aquí el cliente espera semanas entre pagar y recibir, y el silencio en ese hueco es justo lo que llena la bandeja de soporte.
¿Qué funciona de verdad y qué es solo interfaz?
Todo lo visible responde como una interfaz real. La selección de talla retiene una unidad, la bolsa suma, la cuenta atrás corre, las pantallas de compra avanzan y la zona de socio cambia entre bolsa, reservas y estado del pedido. Se puede comprobar en la vista previa antes de clonar nada.
Lo que no existe es lo que va detrás del cristal. No hay control de existencias, así que el contador de unidades reservadas es un número en una página y no una afirmación sobre el almacén. Dos personas pueden retener la misma unidad y la plantilla no se entera.
La bolsa además se vacía al recargar, porque debajo no hay base de datos. Eso vale para una demostración y no vale para un lanzamiento, y es lo primero que hay que resolver antes de enviar el enlace a nadie. El almacenamiento y las cuentas reales llegan con el conector de Supabase.
El cobro tampoco está puesto. La demostración dice que la tarjeta se carga cuando se corta la tirada, que es exactamente lo correcto en fabricación por encargo, y ponerlo en marcha significa conectar Stripe, no reescribir la frase. El procedimiento está contado en aplicación con pagos de Stripe.
¿A quién le sirve TKAN y a quién no?
Sirve a quien fabrica por encargo en tirada fija: marcas pequeñas de ropa, ebanistas, ceramistas, ediciones impresas, luthiers, un grupo que saca una tanda de camisetas. Cualquier negocio que corte el número vendido y después pare.
Sirve también para lanzamientos por reserva fuera de la moda. Cambia la tabla de tallas por una tabla de especificaciones y el mismo esqueleto vale para una serie de hardware o una edición limitada de un libro. La mecánica de escasez sigue intacta, que es lo que venías a buscar.
No sirve para una tienda normal con reposición continua. Si repones, rebajas y manejas cientos de referencias, la cuenta atrás y el contador de tirada pelean contigo todo el camino, y acabarás pagando ediciones para quitar justo lo mejor de la plantilla. Ahí conviene partir de una tienda convencional, como se cuenta en cómo crear una tienda online con IA.
Tampoco sirve si las devoluciones son rutina en tu negocio. La página entera argumenta que no sobra nada, y esa es la promesa equivocada cuando das por hecho que una parte vuelve.
¿Sale más a cuenta clonar que describir la tienda desde cero?
Una construcción por descripción cuesta 6 créditos y devuelve exactamente lo que pedía tu texto. El clon no gasta créditos y solo pagas por las diferencias, además de que ves el esqueleto funcionando antes de comprometerte con él.
Para un lanzamiento por tandas el clon gana casi siempre, porque esta estructura es lo bastante rara como para que describirla con precisión resulte difícil. Un prompt que produzca una cuenta atrás atada a un contador de tirada, una retención temporal y una vía de reserva para el siguiente volumen es un prompt largo, y en los prompts largos se pierden detalles.
La construcción desde cero gana cuando tu venta es sencilla. Si solo quieres fichas, carrito y pago, esta plantilla es un rodeo por maquinaria que no necesitas.
Decide el número de páginas antes de empezar. Una sola página con desplazamiento cubre casi cualquier drop. Si cada pieza necesita su propia dirección para buscadores y para compartir, eso ya es una plataforma: 12 créditos las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional.
¿Cómo adaptar la plantilla a tu propio drop?
Primero el contenido y después el aspecto. Cada edición cuesta 3 créditos, así que llevar el orden correcto ahorra dinero de verdad en una semana de lanzamiento.
- Cambia la marca y la promesa. Nombre, la línea que va debajo y el pie de página. Una edición cubre las tres cosas.
- Define la tirada. Número de piezas, unidades cortadas, porcentaje reservado y la fecha a la que apunta la cuenta atrás.
- Sustituye el lookbook. Tus fotografías y tus pies de foto. Esta sección carga con casi toda la persuasión.
- Reescribe la tabla de tallas. Tus medidas y tu consejo de ajuste, o una tabla de especificaciones si no vendes ropa.
- Ajusta moneda y envío. Los precios de la demostración están en libras esterlinas y con una línea de envío plana, que casi seguro no es la tuya.
- Conecta la lista y el cobro. Avisos de lista de espera con Resend, cargos con Stripe y reservas guardadas en Supabase.
La retención temporal merece una decisión y no un valor heredado. Veinte minutos son una presión razonable en un drop de ropa y demasiado poco en una compra meditada. Cambia el número, o quita la retención entera y deja que la gente reserve a su ritmo.
¿Cuánto cuesta llegar a vender con ella?
El clon no gasta nada, así que la cuenta empieza en la primera edición. Una tienda de drops que llega a lanzamiento suele pedir entre seis y diez ediciones, más el trabajo de conectores, que no cuesta créditos pero sí una tarde.
| Acción | Coste |
|---|---|
| Clonar la plantilla | Sin créditos, no pasa por la IA |
| Una edición en el chat | 3 créditos |
| Construcción desde cero por descripción | 6 créditos |
| Plataforma multipágina | 12 créditos las tres primeras páginas, 3 por cada adicional |
| Modo Hi-Fi | El doble: edición 6, construcción 12 |
Free entrega 5 créditos. Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos, que dan para unas 16 plataformas, 33 construcciones o 66 ediciones, y Business cuesta $99 al mes con 800 créditos. Cada construcción se arranca en un entorno aislado antes de entregarse, así que una versión que no abre no llega a tus manos.
En el plan gratuito el único camino que encaja es la plantilla: una construcción desde cero pide 6 créditos y el saldo inicial es de 5, mientras que el clon no gasta nada y deja sitio para una primera edición. Ver tu nombre sobre un drop que funciona no cuesta dinero.
¿Qué ediciones se piden más?
"Pon nueve piezas en vez de siete y enseña el tejido en cada ficha". "Añade una segunda tirada de mujer con su propia tabla de medidas". "Quita la retención de veinte minutos y deja un botón de reservar sin reloj".
Las peticiones de confianza aparecen pronto, y aquí pesan más que en una tienda normal porque el cliente paga antes de que la prenda exista: "añade una sección que explique cómo funciona la fabricación por encargo, con plazos de envío y política de devolución en lenguaje claro".
Las peticiones de móvil conviene hacerlas temprano: "en móvil muestra el lookbook como una fila deslizable y deja el botón de reservar fijo abajo". Los drops se difunden por enlaces sociales, y los enlaces sociales se abren en teléfonos.
¿Dónde están los límites honestos?
Un contador no es un inventario. Las unidades reservadas se muestran, no se controlan, así que vender de más es posible mientras no haya almacenamiento real detrás. En una tirada de unos cientos de unidades eso es un riesgo de negocio y no una carencia estética.
El patronaje y la producción siguen siendo tuyos. La plantilla presenta una tabla de tallas con buen aspecto y no puede decirte si tu escalado es correcto. Lo mismo con los plazos: las cuatro a seis semanas de la demostración son texto, no un calendario de taller.
La lógica comercial complicada llega por ediciones y no de un prompt. Precios por nivel de socio, reglas de envío por país, devoluciones parciales de una tirada cancelada: se alcanzan, pero como una secuencia de cambios. En un producto de verdad complejo Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo, y el código siempre se puede exportar a GitHub. La visión general está en si sirve para comercio electrónico.
Una construcción sencilla tarda alrededor de un minuto, así que probar la idea sale barato. Abre la galería en zugo.dev, clona TKAN, mete dentro tu próxima tirada y comprueba si un contador cambia la forma en que se lee la página.