Cómo crear una app de control de gastos sin programar
Para crear una app de control de gastos sin programar, describe qué campos tiene un gasto, quién debe poder verlo y qué resúmenes quieres ver. Zugo construye la interfaz y conecta la base de datos y el inicio de sesión con Supabase, y comprueba el resultado en un entorno de prueba antes de entregarlo.
Un control de gastos no es una web: es una aplicación. Guarda datos que persisten, distingue entre usuarios y hace cuentas. Eso cambia el enfoque desde el primer minuto, porque la parte difícil no es la pantalla sino decidir qué es un gasto y quién puede leerlo.
¿Qué campos debe tener un gasto?
Cuanto más corto sea el formulario, más veces lo rellenarás. Ese es el criterio, y va en contra del impulso de capturarlo todo. Cinco campos bastan para el noventa por ciento de los casos: importe, fecha, categoría, descripción corta y método de pago.
Todo lo demás debería ser opcional o no existir. Etiquetas, adjunto del recibo, notas largas o proyecto asociado tienen sentido en usos concretos, pero cada campo obligatorio extra reduce la probabilidad de que registres el gasto en el momento, que es cuando se registra bien.
Las categorías merecen un minuto de reflexión antes de construir. Diez o doce categorías fijas funcionan mejor que treinta, porque el objetivo es poder comparar meses. Una lista que crece cada semana produce gráficos ilegibles y comparaciones imposibles.
¿Qué debe decir el prompt?
Aquí la descripción tiene que incluir el modelo de datos y las reglas de acceso, no solo las pantallas:
Crea una app de control de gastos personal.
Cuentas: inicio de sesión con correo. Cada usuario ve solo
sus propios gastos.
Gasto: importe, moneda, fecha, categoría (de una lista fija:
[lista]), descripción corta, método de pago.
Pantallas:
1. Añadir gasto: formulario corto, la fecha por defecto es hoy.
2. Lista: gastos del mes actual, filtro por categoría y por
rango de fechas, buscador por descripción.
3. Resumen: total del mes, comparación con el mes anterior,
gráfico de reparto por categoría y evolución mensual.
4. Ajustes: editar la lista de categorías y la moneda.
Guarda los datos en Supabase.
Tono de interfaz: sobrio, números grandes y legibles.
La frase "cada usuario ve solo sus propios gastos" no es decorativa. Es la regla de seguridad más importante de la aplicación y hay que enunciarla explícitamente, además de comprobarla después con dos cuentas distintas. El funcionamiento del inicio de sesión está explicado en la guía sobre cuentas de usuario.
¿Uso personal, familiar o de empresa?
Los tres casos parecen el mismo y tienen requisitos distintos. Elegir mal aquí obliga a rehacer el modelo de datos más adelante.
| Uso | Qué cambia en el modelo | Qué necesitas conectar |
|---|---|---|
| Personal | Un usuario, sus gastos, sus categorías | Supabase para datos y cuenta |
| Familiar o compartido | Un espacio con varios miembros que ven lo mismo | Supabase con roles y espacios |
| Autónomo o pequeña empresa | Gastos con impuesto, proveedor y adjunto de factura | Supabase más almacenamiento de archivos |
| Con reembolsos a empleados | Estados de aprobación y flujo de revisión | Supabase y lógica de estados, varias ediciones |
La última fila es la que más gente subestima. Un flujo de aprobación con estados, notificaciones y permisos por rol es lógica de negocio específica, y esa se alcanza con ediciones sucesivas partiendo de una base sencilla, no con un solo prompt bien escrito.
El caso de autónomo tiene un detalle propio: si vas a guardar la foto del ticket, necesitas almacenamiento de archivos, que también forma parte de Supabase. El conjunto está descrito en la guía de Supabase.
¿Se pueden importar los movimientos del banco?
Directamente no, y conviene decirlo antes de que alguien pierda una tarde. Conectar con un banco implica servicios de banca abierta con contratos, credenciales y requisitos regulatorios que no se resuelven describiendo una pantalla.
Lo que sí funciona es la importación de un archivo. Casi todos los bancos permiten descargar los movimientos en CSV, y una pantalla que suba ese archivo, deje asignar columnas y cree los gastos es perfectamente construible. No es automático, pero convierte una hora de tecleo mensual en dos minutos.
La otra vía práctica es no importar nada y registrar solo lo que quieres controlar. Mucha gente descubre que apuntar a mano los gastos discrecionales es más útil que ver la lista completa del banco, porque el acto de apuntar es la mitad del control.
¿Cuánto cuesta construirla y evolucionarla?
Zugo cobra por acción en créditos. Construir cuesta 6 créditos y cada edición cuesta 3. Una aplicación con varias pantallas entra en el tramo de plataforma multipágina: 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional. El modo Hi-Fi duplica el coste por acción: 12 construir y 6 editar.
El plan Free da 5 créditos, que sirve para mirar pero no para construir, porque una construcción cuesta 6. Un proyecto real empieza en Pro: 25 dólares al mes con 200 créditos. Business son 99 dólares al mes.
El presupuesto realista de una app así no es la construcción inicial: son las ediciones. Un control de gastos se afina durante semanas, quitando campos que no usas y añadiendo el resumen que te falta. Contar veinte o treinta ediciones en el primer mes es más realista que esperar acertar a la primera, y esa cuenta cabe con holgura en el plan Pro.
¿Cómo se comprueba que los datos están bien separados?
Esta es la comprobación que no se puede saltar. Crea dos cuentas distintas, mete un gasto en cada una y confirma que ninguna ve la otra. Suena obvio y es exactamente el fallo más caro que puede tener una aplicación con datos personales.
Comprueba también qué ocurre al cerrar sesión y volver a entrar, y qué ve un visitante sin cuenta al abrir la dirección de la aplicación. Si la lista aparece sin pedir credenciales, la regla de acceso no está donde debería.
Cada construcción se arranca en un entorno de prueba antes de entregarse, así que una app que no carga se reporta como fallo en lugar de entregarse rota. Eso comprueba que la aplicación funciona, no que tus reglas de acceso sean correctas. Esa parte la validas tú, y merece los cinco minutos.
¿Dónde se queda corto un constructor con IA aquí?
Tres límites que conviene tener claros.
No hay conexión bancaria automática. La banca abierta requiere acuerdos y cumplimiento propios de un producto financiero, no de un constructor.
La contabilidad formal no es esto. Un control de gastos ayuda a entender en qué se va el dinero. Emitir facturas, cuadrar impuestos y cerrar ejercicios es trabajo de un programa contable y de tu asesoría.
La aplicación móvil nativa no sale de aquí. Lo construido es una aplicación web que funciona bien en el navegador del móvil. Si necesitas notificaciones nativas o funcionamiento sin conexión, ese es otro proyecto.
Para el objetivo real, que es tener un registro propio, privado y adaptado a tus categorías sin depender de una app ajena, el alcance encaja bien. Si más adelante quieres llevarte el código a tu propio repositorio, mira cómo exportar el código. Cuando tengas decididos tus campos y tus categorías, descríbelos en zugo.dev.