Cómo crear un directorio web sin código, paso a paso
Para crear un directorio sin código, define primero qué campos tiene una ficha y cómo se filtra el listado, y descríbelo en un párrafo. Zugo construye el listado, el buscador y las fichas a partir de esa descripción, lo verifica en un entorno de prueba y lo publica en una dirección viva.
Un directorio es engañoso: la portada se ve simple y el trabajo real está en el modelo de datos. Si los campos de una ficha están bien elegidos, el sitio crece durante años sin rediseño. Si están mal elegidos, cada nueva incorporación obliga a inventar excepciones y el filtro deja de servir.
¿Qué campos debe tener una ficha del directorio?
Antes de escribir nada, decide qué es una entrada. Puede ser un negocio local, un profesional, una herramienta, un evento recurrente o un recurso. De esa elección salen los campos, y los campos son lo que hace posible el filtro.
Un conjunto que funciona en casi cualquier directorio: nombre, descripción corta de una frase, categoría, dos o tres etiquetas, ubicación, enlace externo, imagen y un campo de contacto. Todo lo demás es opcional y conviene que lo sea, porque un campo obligatorio que la mitad de las fichas deja vacío convierte el listado en un mosaico de huecos.
La categoría y las etiquetas cumplen funciones distintas y se confunden a menudo. La categoría es una sola, excluyente, y organiza la navegación. Las etiquetas son varias, no excluyentes, y sirven para el filtro fino. Mezclarlas produce menús con cuarenta opciones que nadie usa.
¿Qué debe decir el prompt?
El constructor necesita el modelo, no el contenido. Dale la forma de la ficha y tres ejemplos, y tendrás un directorio ampliable durante años:
Crea un directorio de [qué listas] para [público].
Ficha: nombre, descripción de una frase, categoría (una de
[lista]), etiquetas (varias), ubicación, enlace externo,
imagen y correo de contacto.
Listado: rejilla de tarjetas, buscador por nombre arriba,
filtro por categoría y por etiqueta en lateral, orden
alfabético por defecto.
Página de ficha: datos completos, imagen grande, botón al
enlace externo y enlace a fichas de la misma categoría.
Incluye 3 fichas de ejemplo para ver el patrón.
Añade página "Enviar una ficha" con formulario.
Tono: neutro, informativo, sin lenguaje promocional.
Pide el buscador desde el principio aunque arranques con veinte fichas. Añadirlo cuando ya hay doscientas es una edición mayor, y hasta entonces el usuario se habrá acostumbrado a desplazarse a mano, que es exactamente la costumbre que un directorio debe evitar.
Zugo incluye 25 plantillas listas, y una de listado o catálogo suele ser mejor punto de partida que una página vacía si el modelo de ficha todavía no lo tienes claro.
¿Dónde se guardan las fichas: en la página o en una base de datos?
Esta decisión determina cuánto trabajo te dará el directorio en el segundo año. Las dos opciones son legítimas y la frontera está más arriba de lo que la gente cree.
| Dónde viven las fichas | Cómo añades una | Cuándo tiene sentido |
|---|---|---|
| Escritas dentro de la página | Con una edición en Zugo, 3 créditos | Hasta unas decenas de fichas, cambios poco frecuentes |
| En Supabase, leídas por el sitio | Añadiendo una fila en la base de datos | Cientos de fichas, altas frecuentes, varias personas gestionando |
| Enviadas por usuarios y revisadas | Formulario más panel de revisión | Directorio abierto donde la comunidad propone altas |
Con menos de cincuenta fichas, escribirlas en la página es la opción sensata: sin infraestructura, sin cuentas y sin nada que mantener. En cuanto pases de ahí, o en cuanto quieras que alguien más las gestione sin tocar el sitio, la base de datos deja de ser opcional. El salto está explicado en la guía sobre aplicaciones con base de datos.
Hay un punto intermedio que mucha gente pasa por alto: mantener las fichas en la página y aceptar propuestas por formulario, revisándolas tú antes de publicarlas con una edición. Es lento y es perfectamente viable para un directorio que crece diez fichas al mes.
¿Cómo se consiguen las primeras fichas y las primeras visitas?
Un directorio vacío no tiene ningún valor, y ese es su problema clásico de arranque. La solución no es técnica: rellena tú las primeras treinta o cincuenta fichas a mano, con datos verificados, antes de enseñarle el sitio a nadie.
A partir de ahí, la vía que mejor funciona es avisar a los listados. A un negocio o a un proyecto le interesa aparecer, así que un correo corto diciendo "te he incluido aquí, revisa si los datos son correctos" consigue a la vez validación de datos y difusión. El formulario de alta empieza a recibir envíos cuando el directorio ya tiene tráfico, no antes.
Conecta Google Analytics el primer día. En un directorio el dato que importa no es la visita: son las búsquedas sin resultados y los clics hacia enlaces externos. Lo primero te dice qué fichas faltan y lo segundo te dice si el directorio le sirve a alguien.
¿Se puede monetizar un directorio?
Sí, y hay tres modelos que no exigen reinventar el sitio. El primero es el destacado de pago: una ficha aparece arriba del listado durante un periodo. Se cobra con Stripe y se implementa como un campo más en la ficha, algo que puedes describir en una edición.
El segundo es el patrocinio de categoría, que en la práctica es un bloque fijo dentro de un filtro concreto. Es más fácil de vender que el destacado global porque el anunciante entiende exactamente ante quién aparece.
El tercero es la afiliación, cuando los enlaces externos generan comisión. No requiere cobrar a nadie y encaja bien con directorios de herramientas o productos. La contrapartida honesta es que condiciona qué incluyes, y el lector lo nota: si el directorio deja de ser completo, deja de ser útil.
Si vas a cobrar, la mecánica de suscripciones y pagos únicos está en la guía de Stripe.
¿Cuánto cuesta construirlo y mantenerlo?
Zugo cobra por acción en créditos. La construcción cuesta 6 créditos. Cada edición cuesta 3, y esa es la cifra que gobierna un directorio pequeño porque cada tanda de fichas nuevas es una edición. Una plataforma multipágina cuesta 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional, que es el tramo cuando añades fichas individuales con página propia, altas por formulario y panel de revisión.
El plan Free da 5 créditos y una construcción cuesta 6, así que un directorio operativo empieza en Pro: 25 dólares al mes con 200 créditos. Business son 99 dólares al mes. El modo Hi-Fi duplica: 12 para construir, 6 para editar.
Publicar deja el sitio en una dirección del tipo tudirectorio.zugo.run, y conectar tu dominio está soportado. Para un directorio importa más de lo habitual, porque el dominio propio es lo que hace que la gente lo cite y lo enlace.
¿Dónde se queda corto un constructor con IA en un directorio?
Tres límites conviene conocerlos antes.
La escala tiene un punto de ruptura. Con miles de fichas, buscador con relevancia y filtros combinados, esto se convierte en un producto con equipo detrás. Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo en ese escenario.
La importación masiva no es un prompt. Traer un catálogo existente desde una hoja de cálculo es trabajo de datos: pasa por Supabase y por varias ediciones sucesivas.
La moderación es tuya. El sitio recoge propuestas de alta. Decidir qué entra, detectar duplicados y quitar lo que ya no existe es una rutina humana, y un directorio sin esa rutina envejece en pocos meses.
Para un directorio de entre veinte y varios cientos de fichas bien elegidas, con filtros claros y un dominio propio, el alcance es más que suficiente. Si lo que quieres es que la gente proponga y vote ideas en vez de consultar un listado, mira cómo crear un tablón de sugerencias. Cuando tengas el modelo de ficha decidido, empieza en zugo.dev.