Cómo crear la web de un concesionario sin escribir código
La web de un concesionario se juega en el inventario: cuántos coches enseñas y con qué frecuencia cambian. En Zugo una web con una selección de vehículos es una construcción de 6 créditos, y un catálogo que se actualiza a diario necesita una base de datos detrás.
Todo lo demás, diseño incluido, importa menos que tres datos por coche: precio, kilómetros y fotos honestas. Esta guía va sobre cómo montar eso sin convertirlo en un proyecto interminable.
¿Qué busca un comprador en la web de un concesionario?
Cuatro cosas, y las busca en menos de un minuto. Qué coches tienes ahora. Cuánto cuestan de verdad, con impuestos y gastos incluidos o claramente separados. En qué estado están. Y con quién habla si le interesa uno.
El precio oculto es el mayor destructor de confianza del sector. Una ficha que dice "consultar precio" hace que el comprador asuma lo peor y pase al siguiente anuncio, donde el precio sí aparece. Publicarlo filtra visitas y te ahorra llamadas que no llevaban a ninguna parte.
Las fotos deciden el resto. Diez o doce por coche, con exterior a la luz del día, interior, cuadro con kilómetros reales y una foto de cada defecto visible. Enseñar el rasguño en la web evita la conversación incómoda en el patio y filtra al comprador que se habría marchado enfadado.
Añade el dato que casi nadie publica y que todos preguntan: si el coche está disponible ahora mismo y dónde se puede ver. Una ficha sin ubicación obliga a llamar, y muchas visitas prefieren no llamar.
¿Inventario en páginas o en base de datos?
Depende de cuántas unidades manejas y de cuánto rotan. Este es el cálculo que hay que hacer antes de la primera construcción.
| Método | Cuántos coches | Coste de cada cambio | Cuándo encaja |
|---|---|---|---|
| Selección en una página | Hasta 10 | Una edición de 3 créditos | Rotación lenta, coches de precio alto |
| Página por vehículo | Hasta 20 | 3 créditos por página nueva | Fondo estable con fichas detalladas |
| Base de datos con buscador | Sin límite práctico | Cambiar una fila | Rotación semanal o diaria |
| Enlace al portal donde ya publicas | Cualquiera | Ninguno | Cuando el portal ya te trae el tráfico |
El último camino es el que menos se considera y el que más sentido tiene para muchos concesionarios pequeños. Si el 90 por ciento de tus contactos llega de un portal de anuncios, tu web no compite con él: sirve para dar confianza, mostrar la empresa y captar al comprador que busca tu nombre.
Si vas a por la base de datos, cada coche pasa a ser una fila con precio, kilómetros, año y estado, y publicar una unidad deja de ser una construcción. El montaje está explicado en la guía de aplicaciones con Supabase.
¿Qué prompt describe un concesionario?
Da los campos exactos de la ficha y las reglas de contacto. Si no los das, el generador inventará campos que luego no sabrás rellenar de forma consistente.
Construye la web de un concesionario de vehículos de ocasión en
[ciudad].
Páginas:
1. Inicio: quiénes somos en tres líneas, buscador por marca, precio
y año, y seis vehículos destacados.
2. Listado: fichas con foto, marca, modelo, año, kilómetros,
combustible, cambio y precio. Filtros por precio y año.
3. Ficha de vehículo: galería de 10 fotos, todos los datos
anteriores, equipamiento, estado, garantía y botones "Reservar
prueba" y "Preguntar por este coche".
4. Vende tu coche: formulario de tasación con marca, modelo, año,
kilómetros, estado y datos de contacto.
5. Nosotros y contacto: dirección, mapa, horario, teléfono.
El formulario de cada ficha debe incluir el modelo automáticamente.
Idioma español.
La última línea vale más de lo que parece. Un formulario que no dice por qué coche pregunta el cliente genera un correo inútil y una llamada extra, justo cuando el interés está más alto.
Zugo incluye 25 plantillas listas, y una de catálogo con fichas deja el trabajo en sustituir contenido en lugar de describir la maquetación completa.
¿Cómo se capta al comprador: tasación o prueba?
Con dos formularios distintos, porque son dos negocios diferentes. La prueba de conducción es venta; la tasación es compra, y mezclar ambos en un contacto genérico hace que ninguno se atienda bien.
El formulario de tasación funciona mejor cuando pide poco: marca, modelo, año, kilómetros y un teléfono. Pedir bastidor, historial y quince fotos en el primer paso reduce los envíos a la mitad, y la información detallada se consigue después por teléfono.
Para la prueba, lo que más convierte es la franja horaria. Ofrecer tres opciones concretas en lugar de un campo libre de fecha aumenta las citas confirmadas, porque el comprador elige en vez de proponer.
Conecta Resend para que ambos formularios lleguen a bandejas distintas y con el asunto correcto. Un correo con "Tasación: Golf 2018, 90.000 km" se prioriza solo, y ese detalle vale más que cualquier automatización elaborada.
¿Cuánto cuesta montar la web?
Una web de una sola página cuesta 6 créditos. Un sitio con inicio, listado, ficha, tasación y contacto es una plataforma multipágina: 12 créditos por las tres primeras páginas y 3 por cada página adicional, es decir 18 créditos en ese ejemplo.
Cada edición cuesta 3 créditos. Si publicas los coches como páginas, cada unidad nueva es una página más, y ahí es donde conviene comparar con la opción de base de datos, que traslada el trabajo de construir a rellenar filas.
El plan gratuito da 5 créditos, insuficientes para una construcción entera. Pro cuesta $25 al mes con 200 créditos y Business cuesta $99 al mes. El modo Hi-Fi duplica ambas cifras, 12 al construir y 6 al editar, y en un concesionario compensa en la portada, donde la primera impresión pesa.
Cada construcción se arranca en un entorno aislado antes de entregarse, y la que no abre se reporta como fallo en lugar de llegar como página en blanco. Eso descarta lo roto, no comprueba que los kilómetros de la ficha sean los correctos.
¿Qué revisar antes de publicar y cómo medirlo?
Revisa primero los precios contra tu listado real, ficha por ficha. Es el error que más caro sale, porque un precio equivocado publicado se convierte en una discusión en el patio y en una reseña negativa.
Después abre la web en el móvil y comprueba tres cosas: que las fotos cargan rápido, que el botón de contacto está siempre a mano y que el teléfono se puede pulsar para llamar. La mayoría de los contactos de un concesionario salen de un móvil.
Reduce el tamaño de las fotos antes de subirlas. Doce imágenes a resolución de cámara hacen una ficha lenta, y la lentitud pierde compradores antes de que vean el coche.
Conecta Google Analytics y mira una sola cifra al principio: qué fichas se ven más y cuántas terminan en un formulario enviado. Eso te dice qué coches merecen mejores fotos y cuáles están mal de precio.
¿Dónde se detiene un constructor con IA?
Cuatro límites que conviene conocer antes de empezar.
No se conecta con tu programa de gestión. Si llevas el stock en un sistema del sector, no hay puente automático hacia la web. La sincronización se hace a mano o se asume que hay dos sitios que mantener.
No publica en los portales de anuncios. Enviar tu inventario a un portal externo es una integración específica, no algo que salga de un prompt.
La financiación es terreno regulado. Mostrar cuotas orientativas exige avisos y condiciones que dependen de tu país y de tu entidad. La web las publica, no las redacta ni las valida.
Un producto complejo necesita equipo. Si quieres reservas con pago, área de cliente y firma de documentos, Zugo no sustituye a un equipo de desarrollo. La exportación a GitHub entrega el código y el proyecto es tuyo.
Para lo que casi todo concesionario pequeño necesita, un escaparate creíble con precios claros y contactos que llegan bien, esto se monta en una tarde. Si además alquilas vehículos, la guía de webs de alquiler de coches cubre esa variante. Empieza describiendo tu stock en zugo.dev.